Por Carlos Quintero.-
Como se esperaba, la decisión del presidente Obama produjo rechazo de los congresistas cubanoamericanos, despertó protestas en el exilio y manifestaciones de apoyo en América Latina. Es el comienzo de una normalización de relaciones diplomáticas y comerciales, deterioradas desde 1961.
Latinos que conocen a Cuba sólo por referencia preparan maletas para conocer de cerca las maravillas de la isla. Académicos e intelectuales programan actividades en un lugar estratégico que ha sido centro de estudios en diferentes áreas.
Algunos opinan que el beneficio económico llegará a Fidel y Raúl Castro, en un cambio dramático. Las conversaciones para el primer acuerdo tardaron 18 meses.
Los estadounidenses, sin embargo, todavía no podrán hacer turismo ni comprar artículos libremente como los cigarros.
Entre las dos naciones -con grandes diferencias económicas- se abren las puertas para el intercambio comercial, educativo y cultural. Habrá más inversiones y negocios bancarios.
La parte política -la más sensible y delicada- tiene diferentes puntos de vista que preferimos dejar a los apasionados analistas.
Opiniones Diversas
Marco Rubio (senador republicano de la Florida): “es un acuerdo terrible, sin obtener contrapartida alguna.” Según Rubio, el mensaje que envía Obama a países con una “democracia erosionada” como Venezuela o Nicaragua es de “luz verde” para que prosperen aquellos Gobiernos que hacen papel mojado de los derechos fundamentales.
Congresista Mario Díaz Balart de la Florida: cargó contra el “nivel de cinismo” de Obama por decir que este acercamiento a La Habana llega “por el bien del pueblo cubano”, cuando en realidad no es otra cosa que el “regalo de un salvavidas a un régimen que se estaba debilitando más que nunca”.
El secretario general de Naciones Unidas, Ban Ki Moon, y los Gobiernos de América Latina acogieron con satisfacción el “histórico” anuncio de que Estados Unidos y Cuba se proponen normalizar sus relaciones después de más de medio siglo. “Es una noticia muy positiva. Agradezco a los presidentes Barak Obama y Raúl Castro por tomar este importante paso para normalizar sus relaciones”, dijo Ban en su rueda de prensa de fin de año.
Congresista Ileana Ros-Lehtinen: “Obama ha traicionado medio siglo de sacrificio por la libertad y la democracia en Cuba”. El mensaje de Obama, en opinión de la legisladora por Florida, es un “insulto a la comunidad cubanoamericana que anhela la libertad en Cuba” y “destruye” los esfuerzos de muchos cubanos por que Cuba avance hacia una democracia con respeto por los derechos humanos, dijo.
Bob Menéndez (senador demócrata de New Jersey), presidente del Comité de Relaciones Exteriores del Senado: “EEUU acaba de lanzar un salvavidas económico al régimen. Esta es una recompensa que un régimen totalitario no se merece. Los cubanos son menos libres de lo que eran ayer.”
El papa Francisco “se complace vivamente” por el anuncio del restablecimiento de las relaciones entre Estados Unidos y Cuba, “con el fin de superar, por el interés de los respectivos ciudadanos, las dificultades que han marcado su historia”.
“Cambios vienen”
Por otro lado, el presidente de EE.UU., Barack Obama, sostuvo que “el cambio va a llegar” a Cuba, pese a que en el país caribeño sigue habiendo un régimen “que reprime a su pueblo”, al defender su decisión de iniciar un proceso histórico para normalizar las relaciones diplomáticas con la isla.
En su última conferencia de prensa del año, Obama aclaró también que, por el momento, no hay planes de una visita suya a la isla ni tampoco de que el mandatario cubano, Raúl Castro, vaya a viajar a Washington. “El cambio va a llegar (a Cuba). Tiene que hacerlo”, subrayó el presidente.
“El objetivo de normalizar las relaciones es que nos da (a Estados Unidos) una mayor oportunidad de influir para que se produzcan cambios”, argumentó el mandatario. Según Obama, “en última instancia” será necesario “terminar con el embargo” económico impuesto unilateralmente por EE.UU. a la isla en 1961, algo que está en manos del Congreso.
“No habrá cambios”
Raúl Castro reitera que Cuba no renunciará al sistema político comunista.
El dictador cubano, Raúl Castro, reiteró el domingo que Cuba no renunciará a su sistema político comunista tras el acuerdo de restablecer las relaciones diplomáticas con Estados Unidos, aunque está dispuesto a discutir sobre todos los temas en “igualdad” y “reciprocidad”.
Por otro lado, Castro advirtió que la “lucha” para el cese del bloqueo de Estados Unidos contra la isla “será larga y difícil” y requerirá de que continúen los reclamos internacionales y de la sociedad norteamericana en favor del fin de ese embargo.
En un discurso ante la Asamblea cubana, Raúl Castro destacó que con la decisión de restablecer las relaciones con Estados Unidos se ha dado un “paso importante”, pero “queda por resolver lo esencial”, que es el fin del bloqueo.
La Voz de la Comunidad: Cuba y USA
Alberto Calvo – Exiliado Cubano: “Tengo emociones mixtas. Por un lado no pienso que la forma en que Obama concedió todo a Raúl Castro, a cambio de nada, produzca cambios. Castro ya declaró que este acercamiento a los EEUU no significa ningún cambio en su gobierno. Eso me preocupa. Por otro lado me considero optimista pero con precaución, y ojala esto traiga cambios y esté equivocado yo, pero no estoy totalmente convencido con la nueva política.
Alicia Pulido-Colón -Hija de Exiliados Cubanos, nacida en Boston: “Pienso que podría ser algo positivo para el pueblo cubano. Espero que sea el comienzo de un cambio en Cuba, que es lo que todos queremos. Hasta ahora, nada ha cambiado en más de 50 años. Estoy abierta a una nueva estrategia. Quizás es verdad que se beneficia el gobierno, pero también quizás abriéndoles los ojos al pueblo cubano lo llevará a exigir cambios a su propio gobierno”.
Regla González -Exiliada Cubana: “Me preocupa mucho la nueva dirección que ha tomado Obama porque no comparto el concepto que mejorará la vida del cubano en Cuba. No pienso que el gobierno Castrista cambie de ninguna forma y el hecho que se pueda viajar más o comercializar más sólo beneficia al gobierno y no al pueblo. Lo que beneficiaría al pueblo cubano serían elecciones libres, derechos de expresión y menos persecusión a grupos pacíficos de la oposición como las Damas de Blanco y nada esto ni se mencionó…”





