

En reunión secreta la semana pasada convocada por el presidente del Concejo municipal, Modesto Maldonado, deciden posponer votación.
Después de tanto pregonar acerca de una resolución para declarar un “voto de no confianza” en contra del Alcalde de Lawrence Dan Rivera, el presidente del City Council, Modesto Maldonado, dio marcha atrás luego de una reunión a puerta cerrada que se prolongó por dos horas.
La votación había sido programada para el martes 13 en una sesión del Concejo Municipal y, según informes, la sesión secreta dejó en claro que el Concejo no quiere, en estos momentos, entretener la idea del mencionado “voto”.
Con una votación de 5 a 3, el consejo decidió no seguir con el proceso, por ahora.
La “reunión secreta” que promovió el presidente del Concejo Municipal es permitida bajo una disposición que permite a las agencias públicas desalojar al público y cerrar las puertas para discutir asuntos que incluyen litigios pendientes.
Maldonado no se refirió a ninguna demanda específica, pero se asume que se trataba de las demandas que han planteado al menos 3 empleados despedidos por el alcalde Rivera en el último año.
Entre los despedidos figuran la ex secretaria del Departamento de Personal, Lorenza Ortega, quien es la esposa del ex alcalde William Lantigua; el ex contralor David Camasso; y el policía Jay Jackson.
Rivera dijo que le preocupa que esta situación promovida por Maldonado tenga efectos negativos en la ciudad que ya había logrado en su primer año de gestión cambiar la imagen de Lawrence.
“Tenemos que decidir y seguir adelante”, anotó Rivera.
Otro ex empleado, Santiago Matías, que fue sellador de pesas y medidas, también está amenazando con demandar a la ciudad.
Rivera despidió a Matías el 16 de septiembre pasado por no tomar una prueba necesaria para seguir en su puesto de trabajo, el que desempeñó por casi dos años, ganando $ 52,974 al año.
Según Rivera, el director de la División de Normas Charles Carroll le había advertido en una carta fechada el 22 de julio 2014 que Matias debía ser despedido si no pasaba la prueba en un lapso de 30 días. Matias nunca presentó la prueba.
“El tiempo que se le dio para tomar el examen, llegó y se fue”, dijo Rivera.
La convocatoria de Maldonado para el “voto de no confianza” contra Rivera ha sido objeto de mucho debate, dentro y fuera de la ciudad.
Antes de la “reunión secreta”, en una sesión de micrófono abierto, se calentaron las emociones, cuando se les permitió a 10 personas a expresar su opiniones.
Hubo 9 opositores a la medida propuesta por Maldonado, incluyendo al Representante estatal, Marcos Devers, que se enfrascó en una pelea a gritos con Maldonado cuando el tiempo asignado de 2 minutos y medio se había agotado .
El defensor solitario de la moción de censura era el oficial de policía William Green, a quien Rivera intentó, sin éxito, despedir después de que se descubrió que estaba fallando en informar los detalles de su trabajó en clubes nocturnos de la ciudad.
Otro de los cuestionamientos tiene que ver con la nueva norma de la ciudad que Rivera promulgó a principios del 2014 cuando prohibió ropa casual en áreas de trabajo, ordenando a todos los empleados hombres usar corbata en el Concejo de la Ciudad.
En casi todos los sectores, el cambio fue bien recibido señalándose que era una excelente manera para mejorar la imagen de Lawrence. Pero el City Council de Lawrence solo lo vio como una imposición a los trabajadores del sindicato que otra vez acusaron a Rivera por actuar unilateralmente y fallar en no negociar con ellos los cambios.
Muchos creen que lo que causó todo este revuelo se debe a la inconformidad por la usual “limpieza” que sucede cuando un nuevo alcalde toma posesión, contratando nuevos trabajadores, así como despidiendo a quienes no cumplen con sus cargos, muchos de los cuales fueron contratados por la administración anterior.





