
Entrevista con el doctor Alvaro Pascual-Leone, una eminencia en la medicina neurológica
“Lo que nos ha dado la naturaleza no es, digamos, el principio y el final de lo que hay. No tenemos por qué conformarnos”.
Por Maximo Torres
Club de cerebros sanos. En sus oficinas del Beth Israel Deaconess Medical Center El Mundo Boston sostuvo una entrevista informal con el doctor Alvaro Pascual-Leone que es toda una eminencia en la medicina neurológica.
Su origen es español y lleva 18 años viviendo en Boston. Es considerado como uno de los médicos que más sabe del cerebro en el mundo y que ha revolucionado la medicina creando nuevas técnicas de estimulación no invasiva para mejorar nuestra capacidad mental.
Desde 1997 trabaja en la Escuela de Medicina de Harvard y en el Beth Israel donde muchos lo identifican como “el doctor cerebro”. Con su equipo de especialistas ha creado el “Brain Fit Club” (Club de cerebros sanos) al que, según dice, “todos debemos pertenecer porque si nos preocupamos por tener un cuerpo joven ¿por qué no hacer lo mismo con el cerebro?”.
El Doctor Pascual despeja muchas dudas, rompe mitos al hablar de las neuronas, de la vejez. “No es que las neuronas la perdamos cuando llegamos a ser mayores, de hecho perder las neuronas es algo positivo, es como podar los árboles para que den más frutos”.
“Es falso que las neuronas mueren a medida que envejecemos, vamos haciendo más neuronas a medida que vivimos, pero lo más importante es no hacer simplemente más neuronas sino que las conexiones entre las neuronas es lo crítico para todo aquello que aprendemos, que hacemos, que pensamos, y esa capacidad de crear nuevas conexiones, de modificar las conexiones que tenemos, esa capacidad que llamamos plasticidad, moldeabilidad del cerebro, eso nunca se pierde, nunca en la vida. No cuando nos hagamos mayores vamos a dejar de tener esa capacidad, cambia, pero la tenemos que mantener”.

¿Cómo lograrlo?
Con ejercicio físico, ejercicio mental, relaciones sociales y creer en algo que va más allá de nosotros mismos, eso es lo que hay que hacer, es mantener el cerebro lo mejor posible, cuando el cerebro es capaz de adaptarse a lo que hacemos más sano es.
¿Con frecuencia no le prestamos atención a lo que nos pasa con nuestro cerebro y le echamos la culpa a la vejez…?
Eso no es cierto, muchas personas piensan que olvidarse de las cosas es consecuencia de la vejez y están equivocados. No hay nada que sea consecuencia del envejecer y mucho menos la pérdida de capacidades. Cuando uno empieza a perder la memoria no es bueno decir ‘Oh, debe ser por la edad’.
¿Qué hacer entonces?
Lo primero que hay que hacer es ver a un neurólogo y luego hacer una evaluación para ver por qué hay esa dificultad. La razón por lo que es importante que a veces puede ser por causa de enfermedades, pero a veces por falta de hacer las cosas adecuadas para mantener el cerebro bien. Hay que evitar esas consecuencias del envejecer, pero no son consecuencias obligatorias.
¿Cómo prevenir el mal de Alzheimer y otras enfermedades?
Nosotros pensamos que se puede mantener el cerebro más sano de lo que lo mantenemos y si haces eso, el riesgo de enfermedades que vienen con la edad es menor y lo podemos prevenir del todo, es difícil de saber porque hay gente que tiene factores de riesgo que hacen que tenga la enfermedad. Pero si uno hace las cosas bien aunque tengas el riesgo, por lo menos va a tener menos impacto la enfermedad, menos síntomas y va a padecer más tarde.
¿Es difícil tener un cerebro sano?
No, no es difícil, lo que yo le digo a mis pacientes es que hay que hacer las cosas bien para cada uno de nosotros tener un cerebro más sano del que podamos tener. Si hacemos eso, vamos a tener el cerebro más perfecto que tenemos y ese es el reto.
¿Qué es lo que tenemos que hacer?
Lo que tenemos que hacer son tres cosas bien sencillas y pensar que lo que nos ha dado la naturaleza no es, digamos, el principio y el final de lo que hay. No tenemos por qué conformarnos.
*La primera es comer la cantidad de calorías mínima para no perder peso, para mantener el peso al nivel adecuado de cada uno, pero sin comer lo máximo para no ganar, que es lo que solemos hacer.
*La segunda es el ejercicio físico y la forma más fácil de hacer ejercicio físico es usar las escaleras, quince minutos de ejercicio vigoroso para poner en marcha el corazón. Esto tiene una ventaja no solo cardiovascular sino que tiene una ventaja cerebral, este tipo de ejercicio aumenta la capacidad de las zonas cerebrales.
*La tercera es darse cuenta que igual que los músculos hacen ejercicio, nuestro cerebro es un músculo un poco especial que necesita hacer ejercicio también y hacer ejercicio cognitivo para mantener la capacidad plástica del cerebro es importante, y aquí la puntualización es darse cuenta de que lo que estamos hablando no es hacer más de lo que uno ya sabe sino hacerle hacer a tu cerebro cosas que no sabe hacer.
¿Cómo cuáles, por ejemplo?
Yo no tengo ni idea de cómo bailar, no sé hacer punto o crochet y esas son las cosas que me harían mejorar las capacidades cognitivas. La función cerebral está en todas las habilidades que hacemos y que si tú no sabes pintar quizás eso es lo que deberías hacer, pero como hobby, dedicando esfuerzo.
Algo más
¿Quién es el doctor Alvaro Pascual-Leone?
Médico de relieve mundial. El doctor Alvaro Pascual- Leone es de origen español, se educó en su país para luego viajar a Alemania a seguir estudios en la Universidad Albert Ludwig de Friburgo de la que recibió su MD en 1984 y su Ph.D en Neurofisiología en 1985.
Después hizo sus prácticas profesionales en Staedtisches Klinikum Karlsruhe en el mismo Alemania y luego su residencia en Medicina Interna en el Hospital Universitario de Valencia, en España, para completar una residencia en Neurología en la Univeristidad de Minnesota.
En 1997 se incorporó a la Escuela de Medicina de Harvard y al Beth Israel Deaconess Medical Center como neurólogo y especialista en trastornos del movimiento conductual.
El doctor Pascual-Leone siguió su carrera ascendente hasta convertirse en líder mundial en la investigación y la enseñanza de la estimulación cerebral no invasiva.
Es profesor de neurología en la Escuela de Medicina de Harvard; Director del Centro Berenson-Allen para la estimulación cerebral no invasiva; Director del Programa de la Unidad de Investigación Clínica de la Universidad de Harvard-Thorndike y neurólogo en el Beth Israel Deaconess Medical Center.
Otro ángulo
¿Como inmigrantes el cerebro nos cambia?
“El cerebro cambia con todo lo que experimentamos, con todo lo que pensamos, con todo lo que hacemos. Cuando uno está en su tierra con su gente uno está expuesto a ciertas influencias que son muy distintas a las que uno tiene cuando está en un país extranjero, en una situación a veces difícil, solo, sufriendo, buscando qué hacer por los retos que le plantea la vida, pero esperanzados por lo que pueda conseguir y poder volver.
Esas son todas experiencias, sentimientos, influencias sobre el cerebro que dan lugar a un cambio. Literalmente el cerebro de cada uno de nosotros se hace más parejo a la gente que nos rodea. Por eso el viejo refrán que dice ‘con quien andas y te diré quién eres’.
Viviendo en Estados Unidos nos sentimos más americanizados. Es algo que nos cambia, voy a España y me dicen ‘pero tu no eres de aquí’. Me siento en casa, pero probablemente hay este cambio y de nuevo la oportunidad está acá, vive la oportunidad, el reto, como algo positivo”.
El doctor Alvaro Pascual-Leone que es toda una eminencia en la neurología habla de la inmigración, del inmigrante indocumentado que vive bajo la sombra.
¿Eso tiene un impacto en el cerebro?
Esas personas tienen un impacto, pero también las tenían en sus países que motivaron que emigraran, enfrentando cada reto, la desesperación que lo lleva a uno es buena. Lo importante es no pensar en las cosas como buenas o malas, pero hay gente que supera los retos y se hace una persona mejor.
¿Vivir con rencor, con odio hace daño al cerebro?
El cerebro cambia, cambia también por lo que pensamos, si uno piensa en cosas negativas, se hace más negativo, hay formas de entrenar a la gente, de ayudar a la gente para que piense en cosas más constructivas. El pesimismo, el odio crea un impacto en el cerebro. Cuando uno tiene optimismo el cerebro es más activo, es más beneficioso.
¿Ahora vivimos más y el cerebro qué?
Vivimos mucho más ahora, las perspectivas de vida eran de 30 años, ahora las perspectivas de vida son de 89, casi 90 años. Y por tanto es importante darse cuenta que en cierto sentido estamos viviendo tiempo prestado, uno tiene 50 años y 20 que deberías estar muerto desde el punto de vista del programa biológico. Gracias al avance de la medicina que vivimos mucho más, a los avances de la política sanitaria y de la salud pública, todo esto es importante, pero si no hacemos las cosas apropiadas la salud del cerebro no se va a mantener a paso con nuestros años de vida. El cuerpo puede ser de alguien de 80 años y el cerebro tiene que estar vibrante a los 80 años, si no lo es ni la familia, ni la sociedad ni los individuos van a poder sobrellevar el cuerpo.







