
Por El Mundo Boston Media
Un equipo de contratistas comenzó hoy el lento y delicado proceso de salvar el icónico faro “Gay Head” de la constante erosión de los acantilados circundantes.
Con tan solo presionar una palanca, que trabaja con motores hidráulicos especiales, se inició el proceso que en los próximos tres o cuatro días desplazará la baliza de 400 toneladas. Con un recorrido de un pie cada cinco minutos, se garantiza que el lugar de interés histórico nacional que cuenta con 158-años de edad, continuará emitiendo sus señales lumínicas que alertarán a los barcos con una distancia de hasta 20 millas.
El faro de ladrillo viajará a través de una pista especialmente hecha de vigas de acero a una nueva ubicación que está a solo 124 pies del “Vineyard Sound“.
“Este es un momento histórico para la ciudad de Aquinnah y toda la isla“, dijo a Boston Globe, Len Butler, presidente del comité de Save the Gay Head Lighthouse. “Estamos preservando un símbolo de nuestro orgulloso patrimonio marítimo“.
Durante los últimos tres años, Butler y otros funcionarios locales recaudaron más de tres millones de dólares en donaciones privadas, subvenciones y fondos públicos para poner en marcha el movimiento técnicamente difícil.
“Este ha sido un esfuerzo de toda la isla“, dijo Adam Wilson, administrador de la ciudad de Aquinnah, señalando que cada una de las seis ciudades de la isla ha proporcionado dinero de los impuestos para ayudar a pagar el proyecto. “Creo que todo el mundo se dio cuenta que sería catastrófico perder el faro“.
La experimentada compañía también ha movido el Highland Light en Truro, Nauset Light en Eastham, y el Sankaty Head en Nantucket, que en 2007 también se alejó de un acantilado erosionado.
Fuentes: Boston Globe





