
Por Jeaneth D. Santana
Fotos Oscar Alvarado
Patrick Lyndon School es una escuela primaria que está ubicada en West Roxbury, tiene 50 profesores, 553 estudiantes que van desde kindergarden hasta el octavo grado, de los cuales el 46% de los alumnos son de raza hispana, el 47% son blancos y el 7% son afroamericanos. El 50,5% son de bajos ingresos económicos.
Pero, la diferencia entre esta escuela pública de Boston y las demás es que desde el 2004 inició un programa piloto que se enfoca en construir habilidades a estudiantes a través del uso de la tecnología y la robótica en materias como ciencias, matemáticas y tecnología, ofreciéndoles a los estudiantes la oportunidad de obtener experiencia práctica en el aula, elemento esencial en el aprendizaje. La Escuela Piloto Patrick Lyndon es una de las treinta que tiene este método de enseñanza en el Sistema de Escuelas Públicas de Boston.
Kathleen Tunney, Lyndon Management Team, manifestó que el establecimiento de este programa piloto en la escuela es un proceso que comenzó hace 11 años y que aún no termina “necesitamos el apoyo de la comunidad para poder seguir financiándolo porque lo más importante es que los estudiantes utilicen la tecnología para aprender de una manera responsable y divertida”.
El éxito del programa depende tanto de las donaciones que realiza la comunidad como de la ayuda que los padres de familia brindan, “gracias a cada papá, a cada mamá que con su trabajo voluntario han hecho que los niños tengan las herramientas necesarias para contribuir y competir en la sociedad actual donde la ciencia y la tecnología nos rodean en nuestra vida cotidiana”, puntualizó Andre Ward, principal de la escuela, quien agradeció también a quienes apoyan económicamente el proyecto. 
“La tecnología cambia muy rápido por eso queremos avanzar junto a ella” comentó Suzannie Mc Dermott, madre voluntaria, quien junto con Sarah Parker y otras madres de familia se han convertido en pilar fundamental del programa.
El objetivo del programa de robótica es mejorar la cooperación de los estudiantes y las habilidades de resolución de problemas, aumentar el conocimiento y la comprensión de las matemáticas y la ciencia. En este proyecto los estudiantes trabajaron en parejas, compartieron responsabilidades en la construcción y programación de un robot LEGO, y su animación. Utilizaron BPS (bits por segundos) proporcionado por kits de construcción, y el software de programación del MIT (programa SCRATCH).
Pero el mundo tecnológico y científico de esta escuela no termina aquí, cada estudiante en el aula de clases cuenta con una computadora con la que trabaja a la par con el profesor realizando proyectos, investigando o simplemente redactando sus notas. Los salones de clases se dividen en grupos de niños que tienen necesidades especiales de aprendizaje y comportamiento; y los que no lo tienen. Es un mundo cibernético, donde la interacción entre el aprendizaje y el conocimiento juegan un papel fundamental en la formación de los nuevos líderes tecnológicos del mañana, de los nuevos líderes tecnológicos de Boston.

Voces estudiantiles…
Angeli, tercer grado: “me gusta esta escuela porque a mí me encanta la computación, escribir y aprender estudios sociales, siempre utilizo mi computadora para hacerlo”.
Mauricio, tercer grado: “con la computadora aprendo y escribo más rápido”.
Kevin, tercer grado: “me gusta porque escribo, jugamos, pintamos, aprendemos matemáticas”.





