Por Diego Ettedgui Lacau

Boston – Antes de disputar su tercer partido como dirigente interino, Torey Lovullo destacó que hay dos hombres que lo han ayudado muchísimo a convertirse en el entrenador que es hoy en día.
Uno es Sparky Anderson, quien está en el Salón de la Fama y ganó tres Series Mundiales con los Rojos de Cincinnati y los Tigres de Detroit; y el otro el Terry Francona.
“Jugué para Tito (Francona) a finales de los años noventa. Él rápidamente se convirtió en uno de los entrenadores favoritos por su personalidad y el tipo de persona que es. Y después vi otro ángulo bueno de él cuando llegué a la organización patirroja, en el 2010, a trabajar como el dirigente de Triple-A”, señaló Lovullo.
“Tito fue muy bueno conmigo. Era muy divertido compartir tiempo con él. Cada vez que él podía llevarme a alguna reunión o involucrarme en decisiones del equipo, lo hacía porque Tito sabía que yo iba a prestar atención y observar cómo se manejaban ciertas situaciones dentro del club”, añadió el dirigente interino actual de los Medias Rojas.
Lovullo es conocido por llevarse muy bien con los jugadores que tiene a su cargo y por conocerlos muy bien a nivel personal y profesional, lo cual es una característica que aprendió de Francona y es algo que le parece crucial para ayudar a sus peloteros a ser exitosos, brindarles el mejor escenario para que rindan de la manera más eficiente posible y mantenerlos motivados en un buen ambiente de trabajo.






