Mientras tanto, diferentes organizaciones se movilizan para apoyar el Estatus de Protección Temporal para salvadoreños, hondureños y nicaragüenses y alcaldes de Boston, Somerville y Cambridge abogan por su postergación

Boston – Hay que cerrar filas por el TPS. Haití ha dado la voz de alarma. El 22 de junio pasado venció el Estatus de Protección Temporal conocido como TPS para los haitianos y la actual administración sólo les renovó ese beneficio por seis meses y no por 18 meses. “Estos deberían prepararse para regresar a su país”, señalan el secretario del Departamento de Seguridad Nacional, John Kelly, y el director interino del Servicio de Inmigración y Ciudadanía (USCIS), James McCament, considerando que las condiciones en Haití han mejorado lo suficiente como para poner fin a la situación de protección temporal de la que gozan 58,706 haitianos.
El temor persigue ahora a unos 300,000 beneficiarios de los tres países centroamericanos, El Salvador, Honduras y Nicaragua que tienen 15 y 19 años con el TPS, por lo que las diferentes organizaciones pro-inmigrantes están pidiéndole al gobierno mantener ese beneficio que protege a miles de personas.
Sus contribuciones
Los activistas resaltan las contribuciones que dan a las diferentes ciudades y estados los beneficiarios del TPS que en muchos casos tienen raíces profundas en las diferentes comunidades con hijos, propiedades y aportes.
Los alcaldes de Boston, Somerville y Cambridge han abogado porque se mantenga el TPS.
En total son 10 países los beneficiarios y el análisis que están haciendo las autoridades norteamericanas es por todos los inmigrantes que gozan del Estatus de Protección Temporal y no exclusivamente de El Salvador que suman 190,000.
El Mundo Boston conversó con el Cónsul salvadoreño en Boston, Ruddy Lennyn Lazo, sobre este tema que tiene a las diferentes comunidades de cabeza.
¿Por qué la preocupación?
Es evidente que hay cierta preocupación en la comunidad, pero la última palabra todavía no se ha dicho y lo que quiere transmitir nuestro presidente y nuestro Canciller es calma, calma porque aún falta tiempo y el trabajo que estamos haciendo a nivel de gobiernos nos está dando las pautas para estar optimistas.
¿A qué tiempo se refiere?
A la decisión que podría tomar la actual administración Trump con respecto al TPS, la decisión podría tomarse en enero, todavía faltan seis meses y el TPS para los salvadoreños vence en marzo del 2018.
¿Optimistas, pero no confiados?
Así es, optimistas, pero no hay que confiarnos. Es importante que la gente esté tranquila y sigamos respetando las leyes que es lo más importante.
¿Qué están haciendo a nivel de gobierno?
Estamos trabajando por una renovación del TPS o por algo diferente como la residencia permanente.
¿Hay organizaciones que se están movilizando para apoyar el TPS como Centro Presente?
Para mí son importantes estas movilizaciones y expresiones de apoyo porque salen de las propias comunidades. El domingo último hubo una reunión del Comité pro-TPS en la Iglesia Santísimo Redentor de East Boston a la que asistieron más de 600 personas. Más que preocupación vi el interés de la comunidad por tener más información.
¿Deportaciones?
En los primeros meses del gobierno del presidente Trump se han deportado alrededor de 9,000 salvadoreños, el año pasado con el gobierno de Obama fueron más los expulsados. Hay una disminución modesta en ese sentido y los niños no acompañados también ha bajado. Hasta ahora no es cierto lo que se decía de deportaciones masivas, no hay nada de eso, pero esperemos y ojalá que no cambie y todo se mantenga igual.





