
Tras los incidentes del fin de semana en que cientos de migrantes de la caravana trataron de entrar a suelo estadounidense de manera irregular, decenas de ellos fueron deportados.
El presidente Donald Trump advirtió que el uso de gases lacrimógenos para repeler a quienes intentaron ingresar a la fuerza es un mensaje de que ninguno va a lograr llegar a EEUU de otra forma que no sea la legal.
“Lo tuvieron que hacer porque estaban siendo atacados”, agregó el mandatario para justificar las lacrimógenas.
Trump también le pidió a México que expulse a los centroamericanos de cualquier manera: “En avión, en autobús, de la manera que más les guste, pero NO van a entrar a Estados Unidos”.
Como ya ha hecho en otras ocasiones, el presidente amenazó con “cerrar la frontera permanentemente si es necesario” y volvió a solicitar que el Congreso financie su prometido muro fronterizo.





