
Pese al pataleo de los dos equipos argentinos, partido se jugará este domingo 9
En medio de la polémica por el cambio de sede y la queja de los hinchas de River y Boca, la final de la Copa Libertadores se jugará este domingo 9 en el Santiago Bernabéu de Madrid. La Conmebol ha dicho que ya no hay vuelta de hoja y que se acordó trasladar la final por los hechos violentos que obligaron a la suspensión del encuentro programado en el estadio Monumental el pasado sábado 24 de noviembre. El presidente de la FIFA, Gianni Infantino, dijo que “Lo que ocurrió no tiene excusa alguna, debe ser condenado. Hay unos idiotas que arruinan la fiesta y hay que encontrarlos y sacarlos “. La Conmebol informó que hay casi 80 mil tickets disponibles y que tanto River como Boca tendrán 25,000 entradas cada uno. Hinchas, dirigentes, medios y futbolistas argentinos han coincidido en que es “una vergüenza y una humillación” que el superclásico más importante de todos los tiempos se juegue fuera del país.





