
“Yo fui una de las víctimas”, dice Amable Batista, uno de los pequeños empresarios dominicanos que tiene toda una vida como comerciante en Lawrence y que vivió también el trágico atentado contra las Torres Gemelas de Nueva York.
Ya han pasado tres meses de la terrible tragedia que afectó a tres ciudades por una serie de explosiones de gas. Lawrence fue una de las ciudades más afectadas y muchas familias y dueños de negocios aún siguen viviendo con ese trágico episodio que dejó a un adolescente muerto, muchos heridos y provocó incendios en al menos 39 viviendas.
“Yo fui una de las víctimas”, dice Amable Batista, uno de los pequeños empresarios dominicanos que tiene toda una historia de vida como comerciante en Lawrence y que vivió también el trágico atentado contra las Torres Gemelas de Nueva York.
Batista describe lo sucedido en Lawrence, Andover y North Andover como una de las tragedias más espantosas. “Lo viví en carne propia y fue terrible, estuve en shock y mi esposa se fue sin yo saberlo al Santísimo a rezar para que me tranquilizara”, recuerda.
El reconocido empresario dominicano habla con El Mundo Boston de sus vivencias, de sus emociones y de cómo las explosiones de gas afectaron su vida y su negocio.
¿Cuándo ocurrieron las explosiones estabas en el negocio?
Yo estaba en el sótano y cuando subo al primer piso veo que se están prendiendo la estufa y los freidores sin el gas estar prendido, ya habíamos terminado de trabajar y habíamos apagado todo cuando vi que estaba cogiendo fuego. Una de las empleadas me dice algo raro está pasando y nos dimos cuenta que el negocio vecino también estaba cogiendo fuego la boila y vemos por las calles un corre corre, los bomberos que iban en diferentes direcciones por explosiones que se sentían por todos lados, algo fuera de lo normal. Gracias a Dios nosotros pudimos cerrar todas las llaves de gas, pero allí empezó nuestra pesadilla, eso tumbó el negocio por completo.
¿Cuánto tiempo estuvo cerrado el negocio?
Estuve dos meses cerrado, esto me afectó mucho que mi esposa sin yo saberlo fue al santísimo a rezar para que me tranquilizara, para que Dios obrara y me tranquilizara porque yo estaba alterado, con los nervios destrozados. Soy la persona que siempre le doy frente a las cosas y trato de solucionar los problemas, pero en este caso yo no podía hacer nada y lo que me quedaba era tranquilizarme.
¿Y lograstes tranquilizarte?
Cuando yo veo que la cosa va para largo y que la cosa es difícil, incluso la policía no quería que entrara al negocio a buscar nada, después de 3 días nos dejaron entrar con la policía a buscar una cosita, tuvimos que tranquilizarnos obligado por lo que decían que Columbia Gas paga todo. Pero eso no es así. Columbia Gas está pagando algunas cosas. Si yo duro seis meses cerrado y le dan un disparate a uno que no es los seis meses de ganancia que tu reportabas en el contable.
¿Cuáles fueron los mayores problemas que tuviste que enfrentar?
Los problemas más serios que tuve que enfrentar con Columbia Gas es que te ponían un ajustador en Texas, en Lousiana. Qué sabe una persona que está en casa del carajo de lo que está pasando aquí, cuando lo lógico era que teníamos que trabajar con personas que estaban en el área para saber de qué te está hablando. Por eso le digo ellos no sabían lo que estaban haciendo. De allí cambiaron a un ajustador local, de allí pusieron a otro, como 4 ó 5 personas con las que uno tuvo que trabajar. Hubo mucha descoordinación, la falta de experiencia los hacía cometer error tras error.
¿El gobernador, el alcalde dieron la cara por ustedes?
Yo le doy mucha credibilidad y reconocimiento al gobernador Charlie Baker y al alcalde Dan Rivera por todo su apoyo, sin su ayuda muchos de nosotros seguiríamos pasado mucho trabajo, aparte de lo que se pasó. Ellos han peleado por nosotros, dieron la cara.
¿Columbia Gas ha respondido a los daños que sufrieron?
Columbia Gas ha sido muy inconsistente, en este caso los negocios lo pusieron junto con las viviendas afectadas cuando debieron desde un principio poner los negocios aparte para buscar tasadores. También han sido muy inconsistentes con relación a los pagos, muy cambiantes. Ahora te arreglo esto, mañana no te arreglo nada, o arreglo y después vengo. Por ejemplo, aquí en mi negocio esa máquina de pollo no la han querido cambiar, la calefacción estoy peleando con ellos para que la cambien porque ellos mismos dijeron que todo lo que cogió presión de gas lo iban a cambiar. Ellos me cambiaron las estufas y los freidores.
¿Pero en buen romance perdiste dinero?
Claro que sí, los trabajadores también perdieron y me dio mucha pena dejarlos sin trabajo dos meses, además Columbia Gas no nos ha pagado por publicidad. A mi no me han ofrecido nada, porque como van a tumbar un negocio que está caminando y que tiene años en el mercado y viene esta tragedia que nadie la quería y el negocio se va al suelo y dejarte allí sin ninguna promoción. Eso no es justo. Ellos están supuestos a pagar por eso, por lo menos seis meses en diferentes medios. Ellos no han dicho que vamos a pagarles a los comerciantes afectados por publicidad.
Amable tu tienes toda una historia de trabajo en Lawrence, has sido dueño de varios negocios. ¿Cuándo comenzaste?
Yo vine de Nueva York primero en el 2002 después del trágico atentado contra las Torres Gemelas, estuve varios meses y regresé a la Gran Manzana para luego en el 2006 mudarme definitivamente a Lawrence donde invirtí en pequeños negocios y en bienes raíces. Dejé los negocios de la Jackson y me metí a comprar propiedades, estuve dos años trabajando en el negocio de las casas hasta que volví a lo mío, comprándole este negocio a mi hermano. Yo soy una persona luchadora, de empuje.
¿Qué es lo que más te apena de esta tragedia?
El joven que murió fue lo que más me impactó y las personas que sufrieron daños físicos y que perdieron sus casas y se quedaron sin nada no solo en Lawrence sino en Andover y North Andover.
¿Se puede decir Amable que estás saliendo de esta tragedia?
Si, definitivamente, estoy saliendo de esta tragedia con la ayuda de este pueblo que es muy bueno, apoya a los pequeños comerciantes, esto es lo mejor que puede haber. Yo sufrí por el terrible atentado a las Torres Gemelas de Nueva York y de allí salí corriendo porque Nueva York es un cementerio de gente viva, actualmente. Lo poco que tu ganas se queda allí, para mi es un desastre Nueva York. Y me fui después de esa desgracia sin imaginar que iba a vivir en Lawrence otra tragedia, no comparado con lo que se vivió en Nueva York, pero volví a pasar una experiencia fuerte. Estoy acostumbrado a levantarme donde esté, siempre que Dios me de vida.
¿Qué es lo que pides?
Lo que yo pido es que Columbia Gas responda a lo que tiene que responder, esa compañía tiene un buen seguro, nadie quería que pasara esta tragedia, pero los errores se pagan con dinero. Lo que tiene que hacer es pagar. Hay negocios que después de la tragedia dijeron ya no más y cerraron sus puertas. Columbia Gas tiene que responder.
“Están acabando con Lawrence”
“Hay una compañía de Real Estate en Lawrence que está rentando apartamentos a diferentes personas y vendiendo casas engañando a la gente, por lo que quiero exhortar a la comunidad de Lawrence para que estén alertas, pregunten y no suelten dinero hasta que no le entreguen el apartamento. Ese Real Estate está acabando con el pueblo desde hace dos años”, denuncia Amable Batista, una de las víctimas de esa compañía.
“Esto fue denunciando en la Alcaldía de Lawrence, existen los récords de esa persona que ha estafado a mucha gente y no ha pasado nada”.
“Muchas de las víctimas de ese Real Estate nos reunimos en el City Hall y se le mandó un reporte a la Fiscal General y no ha hecho nada. Si hubiera sido un blanco ya estuviera preso, pero como somos personas trabajadoras no les importa”.
“Yo he sido víctima de ese estafador con más de 200 mil dólares, busqué abogado, gasté 20,000 dólares sin mayores resultados. Alguien tiene que escucharnos”, concluye Batista.





