
“Womanhood Program” del Departamento de Probatoria de la Corte de Chelsea
Con togas y birretes, emocionadas y llenas de orgullo, una mujer de 89 años de edad se graduó junto a otras diez jóvenes participantes del “Womanhood Program” que el 2008 creó el Departamento de Probatoria de la Corte de Chelsea como el primer programa a nivel estatal para ayudar a las personas a que no violen la ley. Sin ocultar su felicidad, la octagenaria dijo sentirse como una jovencita con “muchos sueños e ilusiones, esto me ha devuelto a la vida”. Con Josephine Cioffi se graduaron Esther Muñiz, Alejandra Sánchez, Marcia Codero-Ross, María Pacheco, Estafani Barrientos, Ana González, Cristina Orillo, Angelina Jenks, así como la Office Manager Michelle Lupis y APO Mónica Arriasa.
En plena sala de la Corte y en medio de aplausos, el Juez Mattew Machera entregó los diplomas de honor a cada una de las participantes del también denominado “Programa de la Mujer” que celebró su décimo aniversario de graduación.
La jefa del Departamento de Probatoria de la Corte de Chelsea, Carmen Gómez, tuvo palabras de reflexión al dar inicio a la ceremonia, enfatizando que “muchas de las participantes han sido víctimas de la violencia y para ellas la vida no ha sido fácil. Este programa les permite ser mujeres con orgullo y dignidad y les enseña que la vida es compleja, pero con la ayuda y la guía de otras personas, particularmente de otras mujeres, todo es posible”.
El “Womanhood Program” tiene diez años de creado y sigue siendo el único programa que está dirigido a mujeres latinas en libertad condicional, aunque está abierto a mujeres de todos los orígenes raciales y étnicos, dijo la Oficial de Probatoria o libertad condicional, Olga Lattarulo, fundadora de uno de los más exitosos programas que “ha ayudado a muchas mujeres en una ciudad en la que el 70 por ciento de los residentes son de origen latino”.
“El hecho de que los participantes completen el programa da como resultado una reducción de tres meses de la libertad condicional, así como una reducción de $95 en las tarifas de supervisión que las mujeres deben pagar”, anotó Lattarulo.
La Oficial de Probatoria explicó que el propósito del programa es proporcionar una mejor comprensión del sistema judicial. “Muchas veces, las personas violan la ley debido a su falta de conocimiento de cómo funciona. Sin embargo, si educamos a la comunidad y a las mujeres, esto les ayuda a comprender, adaptarse y aprender cómo convertirse en ciudadanos respetuosos de la ley”.
El programa de 15 semanas de duración ha servido para bajar las tasas de reincidencia y “eso ya es decir bastante”, dijo Lattarulo, quien a su vez informó que el Programa de la Mujer está dirigido a personas de la comunidad y a empleadas de la corte.
Durante las sesiones de dos horas por semana, muchas de ellas en español e inglés, destacados y prestigiosos profesionales abordaron diferentes temas que incluyeron el manejo de la ira, el abuso de sustancias, violencia doméstica, el estrés, la ansiedad y la nutrición. El programa se ofrece dos veces al año, una vez en el otoño y la otra en la primavera.





