
En un discurso en la Universidad Internacional de Florida en Miami con tintes electorales y en el que invitó a la madre del policía acribillado, Óscar Pérez, el presidente Trump llamó a Maduro “marioneta de Cuba” e insistió que, aunque su gobierno busca “una transición pacífica del poder, todas las opciones están sobre la mesa”.
El presidente Trump aprovechó su discurso ante la comunidad venezolana en Miami este lunes para hacerle una petición directa al gobernante Nicolás Maduro.
“Hoy le pido a cada miembro del régimen de Maduro que acabe con esta pesadilla para la gente de pobreza, hambre y muerte”, dijo el mandatario quien agregó que el ejército venezolano tiene un rol vital en el restablecimiento de la democracia.
Aunque Trump hizo más referencias a Venezuela, también habló de Cuba y Nicaragua, dos países con grandes comunidades en el sur de Florida. La animosidad entre Washington y La Habana es conocida, aunque con Managua había mantenido relaciones cordiales hasta que arreció la represión política en el último año.
“Cuando Venezuela, Cuba y Nicaragua sean libres, este será el primer hemisferio libre (de socialismo) en toda la historia de la humanidad”, prometió el presidente para deleite de la audiencia.
Sin embargo, más allá de repetir los pasos que Washington ha dado en contra de Maduro, el presidente no hizo nuevos anuncios de planes futuros sobre cómo lidiar con Caracas, en caso de que no se logre una salida de Maduro del poder por vías pacíficas.





