
Increíble, pero cierto. “Ya somos una parte permanente de esta comunidad y es hora de que el Congreso reconozca eso”, dicen inmigrantes con Estatus de Protección Temporal (TPS) y Deferred Enforced Departure (DED) o con orden de salida aplazada que, según los últimos informes, contribuyen a la economía de los Estados Unidos pagando $4.6 mil millones en impuestos federales y estatales y más de $35,2 mil millones al PIB del país cada año.
Con miles de millones que pagan en impuestos, inmigrantes con TPS, oficiales electos, alcaldes y activistas de diferentes organizaciones se unieron frente a la Casa del Estado para exigir una solución bipartidista que garantice su dignidad y permanencia.
“Lo que pedimos es la residencia permanente”, dice José Palma, coordinador del Comité del TPS Massachussetts mostrando con todos sus aliados un simbólico cheque para resaltar los 4.6 mil millones de las contribciones que hacen al país.
En nuestra próxima edición un amplio despliegue con entrevistas al coordinador regional del TPS Massachusetts, José Palma, al director ejecutivo de EBECC, Frank Ramírez y al director de la Comunidad Inc., Antonio Amaya.





