
Las autoridades federales de inmigración han dejado de otorgar estatus especial a extranjeros que piden quedarse en el país por tratamientos médicos u otras circunstancias especiales.
El Servicio de Ciudadanía e Inmigración, USCIS por sus siglas en inglés, dijo en cartas enviadas este mes que ha dejado de considerar estas solicitudes. La única excepción es para miembros de las fuerzas armadas y sus familias.
Médicos, abogados de inmigración y activistas calificaron el lunes en Boston la decisión de “sentencia de muerte” para familias que buscan tratamientos de vida o muerte para niños con cáncer, fibrosis quística, parálisis cerebral, distrofia muscular y otras afecciones complicadas.
“Mi hijo me decía mamá no quiero regresar, no me quiero morir”, le dijo a Telemundo Mariela Sánchez, una madre de un paciente hondureño que padece fibrosis quística.
Según Sánchez con esta medida están matando no solo a su hijo sino a muchos niños que llegaron a este país sin esperanzas de vida, y hoy en día están vivos gracias a los tratamientos que les han ofrecido en diversos centros de salud.
Por su parte, una portavoz del USCIS dijo que el cambio de política entró en vigor el 7 de agosto. Agregó que todas las solicitudes pendientes están siendo rechazadas y las familias están siendo notificadas por correo. La agencia calcula que recibe unas 1.000 pedidos de solicitantes no militares al año.





