Massachusetts prohibió oficialmente este martes la venta de todo tipo de cigarrillo electrónico y se convirtió en el primer estado del país en imponer una restricción total sobre estos dispositivos.
La prohibición entró en vigor inmediatamente y estará vigente hasta el 25 de enero de 2020, dijo el gobernador Charlie Baker, quien declaró una emergencia de salud pública.
La ciudad de San Francisco, en California, había adoptado en julio una prohibición similar, pero Massachusetts es el primer estado en imponer una medida como esta en todo su territorio.
“El propósito de esta (declaración) de emergencia en la salud pública es poner temporalmente en pausa todas las ventas de productos de vapeo para que podamos trabajar con nuestros expertos médicos para identificar qué es lo que está enfermando a la gente y cómo regular mejor estos productos para proteger la salud de nuestros residentes”, dijo Baker.
El uso de cigarrillos electrónicos, hábito que se conoce en inglés como “vaping”, que suele traducirse como “vapeo”, se ha vinculado a nueve muertes registradas en las últimas semanas en Estados Unidos. Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) vinculas esos dispositivos a cientos de casos de enfermedad pulmonar.





