
Cada vez somos más los nuevos ciudadanos, pero cuidado, el Servicio de Inmigración ha propuesto un aumento en la tarifa de solicitud para hacerse ciudadano que cambiaría de $640 que cuesta hoy en día a 1,170 dólares, lo que significará un incremento en el orden del 83 por ciento. Por una suspensión de deportación (I-881), el costo se elevaría de $285 a 1,800 dólares.
Las voces de entusiasmo por celebrar la naturalización de inmigrantes de diferentes países latinoamericanos se apagan con el anuncio del Servicio de Inmigración que ha propuesto un aumento general de tarifas que, según dicen en un comunicado, “son necesarios para garantizar la recuperación del costo total de administrar las leyes de inmigración del país, adjudicar solicitudes y peticiones, y proporcionar la infraestructura necesaria para respaldar esas actividades”.
La propuesta aumentaría la tarifa de solicitud de ciudadanía estadounidense en un 83%, al cambiarla de $640 a $1,170, lo que representa un duro golpe para los inmigrantes que quieran naturalizarse norteamericanos en el futuro.
Los nuevos precios serán publicados en breve en el Registro Federal (diario oficial estadounidense) para un período de comentario público, como establece la ley, según dicen. Las nuevas reglas también incluye una nueva tarifa para los asilados de $50 dólares que hasta ahora no pagan nada, pero lo más explosivo es el aumento que se pretende establecer para una suspensión de deportación (I-885) que se incrementaría de $285 a 1,800 dólares.
Esta es la propuesta que hay de la agencia de Servicios de Ciudadanía e Inmigración para elevar las tarifas que cobra por la mayoría de sus trámites migratorios, pero hasta que entre en efecto pasarán varios meses por lo que “debemos aprovechar este tiempo para someter nuestros documentos con los costos actuales para solicitar la ciudadanía”, dicen activistas de organizaciones pro-inmigrantes.
Con las nuevas tarifas anunciadas por el Servicio de Inmigración muchos latinos “no van a poder aplicar para la naturalización porque no van a poder pagarla”.
Nuevos ciudadanos
Emily Reiniger, gerente del programa de ciudadanía de la Coalición MIRA, tiene su propio testimonio. “Hemos construido una nueva campaña de ciudadanía en tres ciudades que durante mucho tiempo han sido desatendidas (Lowell, Lawrence y Worcester) que, en lo que va del año, han logrado brindar servicio a 134 inmigrantes para que sean nuevos ciudadanos estadounidenses”. La última clínica de inmigración que tuvieron fue en Lawrence el pasado sábado 7 de diciembre.
“Estoy muy orgulloso de lo que hemos logrado y muy agradecido con nuestro equipo de MIRA, nuestros voluntarios y los numerosos socios locales que han hecho posible todo esto, trabajamos con la Alianza Lowell (Nancy, Mary y Amada) y sus aliados y en un solo día, atendimos a 28 inmigrantes, 15 de los cuales ya presentaron sus solicitudes de ciudadanía, cinco más están recibiendo apoyo legal o están tomando clases de inglés en otras organizaciones locales”, dice.
“Ahora dicen que propuesta que definiría el aumento para cualquier trámite migratorio estará abierto al público para sugerencias, pero eso es mentira, al final hacen lo que quieren”, dice Vilma Gálvez, directora del programa de Legalización de la agencia ALPHA.
Disgusto general. “Es ridículo que se tenga que pagar más del 80 por ciento de acuerdo a la nueva tarifa del Servicio de Inmigración solo para hacerse ciudadano, pero los aumentos que están sobre la mesa para cualquier otro procedimiento migratorio como peticiones familiares, renovación de permisos de trabajo y otros van a afectar a nuestra comunidad. En algunos otros casos como la suspensión de deportación va a representar un incremento de más del 500 por ciento”, sostiene Vilma Gálvez, directora del programa de Legalización de la agencia ALPHA y una de las activistas que ha dedicado parte de su vida a ayudar a las diferentes comunidades inmigrantes a hacerse ciudadanos.
“Es increíble lo que quieren hacer, los chicos de DACA que tienen que renovar sus permisos de trabajo cada dos años, el Registro de Motores solo le da licencia por dos años, la gente del TPS que le están dando permiso solo por un año y el Registro de Motores no le quiere dar licencia porque no tiene documentos, es casi 500 dólares que tienen que pagar por un permiso de trabajo, es demasiado”, dice la activista.
“Nosotros tenemos a muchas personas para hacerse ciudadanos y no sabían del aumento abusivo que viene y lo peor es que las personas que están recibiendo asistencia ya no van a poder pedir una dispensa de pago”.
“Esas personas que no están trabajando o tienen muy bajos ingresos, cómo van a poder pagar sus procesos migratorios, alguien que tiene que renovar su permiso de trabajo pagando 700 dólares va a tener que dejar de comer por lo menos dos meses”.
“Es demasiado, es un abuso y eso lo hemos visito toda la vida”, puntualiza Gálvez que lleva casi 30 años dedicada a ayudar a los inmigrantes en sus procesos migratorios.
“Ahora lo más terrible es que para hacerse ciudadano, de acuerdo a las nuevas tarifas, la persona va a tener que pagar 1, 170 dólares y casi 3,000 para hacerse residente legal”, anota.
Por los años de experiencia que tiene brindando servicios migratorios, Gálvez apunta que el Servicio de inmigración dice que hay un período abierto de 60 días para que su propuesta esté a consideración del público y de las organizaciones pro-inmigrantes, pero “eso es mentira, dicen que van a tomar las opiniones en cuenta, pero al final hacen lo quieren y las nuevas tarifas no van a sufrir ninguna modificación”.
“Ya hemos aguantado casi cuatro años con esta administración y lo que hay es un abuso en todo sentido, estamos pagando los platos rotos, cada día se pone peor para nuestras comunidades inmigrantes, hay más restricciones y menos derechos, cada vez se cierran más las puertas”, concluye la activista.
Organizaciones pro-inmigrantes rechazan propuesta del Servicio de Inmigración
“No quieren que nos hagamos ciudadanos”
Servicio de Inmigración ha propuesto un aumento general de tarifas.
“Esta propuesta del Servicio de Inmigración todavía no entra en vigor, está en debate y esperamos que no se de porque es demasiado lo que quieren aumentar para realizar cualquier trámite migratorio, más del 80 por ciento para una solicitud de ciudadanía, lo que yo veo es que esto es parte de una estrategia de la actual administración para que las personas que quieran hacerse ciudadanos no lo puedan hacer quitándoles el derecho al voto”, subraya Luisa Chew, directora asociada y coordinadora de inmigración de EBECC,
En los últimos años EBECC ha intensificado su trabajo para ayudar a inmigrantes con residencia legal a hacerse ciudadanos. “Tenemos muchas personas sometiendo sus documentos a Inmigración para su naturalización, sin siquiera saber de la nueva escala de aumentos” que entrará en vigor en el 2020 una vez que el Departamento de Seguridad Nacional reciba comentarios del público durante un período de 60 días y publique la regla final en el Registro Federal.
“Es una estrategia de la administración Trump para evitar que el año que viene no nos hagamos ciudadanos”, dice.
“El incremento es abusivo, es demasiado, porque hay personas que van a tener la documentación lista y las ganas de someter su solicitud al Servicio de Inmigración, pero el problema va a ser el dinero”, explica.
Chew señala que de acuerdo a las nuevas tarifas propuestas, hay trámites migratorios que van a costar más de 300 por ciento y en otros casos hasta más del 500 por ciento.

Algo más…
La propuesta ha entrado a un período de comentarios públicos que se espera termine el 16 de diciembre, luego el Servicio de Ciudadanía e Inmigración de los Estados Unidos está legalmente obligado a considerar los comentarios antes de que las nuevas tarifas entren en vigencia.





