El toletero dominicano Rafael Devers, era uno de tres jugadores de los Red Sox que estaban entrenando por su cuenta por temor a estar contagiados con el COVID-19.
“Teníamos a algunos muchachos que posiblemente estuvieron expuestos a alguien con el coronavirus”, declaró Roenicke. “Ese grupo ha dado tres resultados negativos. Continuaremos sometiéndolos a pruebas, sólo como medida preventiva. Por eso aislamos a algunos de los muchachos de los entrenamientos de la noche. Por eso no fue parte de lo que hicimos aquí”.
El joven quisqueyano volvió a los entrenamientos en el Fenway Park junto un pequeño grupo la tarde del miércoles.
“Volvió a trabajar con el último grupo. Esperamos que mañana vuelva con el grupo regular, y que pueda participar en el juego interescuadras”, concluyó Roenicke.





