
Por Máximo Torres
La historia lo recordará. “Se va el diablo”, decían por las redes sociales. Trump no se va o por lo menos no reconoce su derrota y está enojado sembrando la duda de unas elecciones fraudulentas. No lo creo, el recuento de votos en estados capitales que los creía suyos no va a variar el resultado. Biden ganó las elecciones por un estrecho margen y de eso no hay duda. No fue una paliza cómo muchos pensaban siguiendo a pie juntillas las encuestas. El triunfo del nuevo presidente electo Joe Biden lo coloca como uno de los mandatarios más votados en la historia del país.
Pero esta elección que es una de las más pandémicas de la historia nos deja a todos en zozobra por lo que pueda venir. Los inconformes están en la calle, hay muchas preguntas sin respuesta y las dudas asaltan a muchos de ellos.
Luego de las elecciones presidenciales del 3 de noviembre, en horas de la madrugada del día siguiente, The Associated Press, una de las agencias noticiosas de gran prestigio, proyectó el triunfo del presidente Donald Trump en estados capitales como Pennsylvania, North Carolina, Georgia, Michigan encendiendo la alarma entre los latinos partidarios de Biden.
“Va ganando el diablo”, “se queda 4 años más”, decían por las redes sociales.
Verónica Robles, una de las más reconocidas activistas mexicanas y a quien se le conoce también como “La Mera, Mera” por su larga trayectoria como mariachi en Boston, reaccionó en su página de Facebook por las proyecciones que le daban el triunfo a Trump. “Esto es surreal, entiendan, aún no hay ganadores, los votos se siguen contando”. Verónica Robles trataba de dar tranquilidad a sus seguidores, pero la angustia se reflejaba en sus comentarios. Adriana Gallegos: “No sé qué voy hacer, si gana otra vez. Horrible, solamente de pensarlo”. Barbara Alonso: “Hay Dios mío” y Erika Sánchez: “yo me muero de nervios”. La misma Mera, Mera escribió “ya no tengo uñas”. Su post tuvo un sinnúmero de comentarios, todos contra Trump en pleno conteo de votos.
La historia cambió horas después cuando se dieron a conocer los primeros resultados que le daban la delantera a Biden. Las dudas quedaron flotando y la tranquilidad volvió al cuerpo de los latinos.
Ahora el suelo está parejo y ya no hay tiempo para arrebatos, para generar violencia. El recuento de los votos confirmará los resultados y Trump tendrá que irse. La Casa Blanca va a tener nuevo inquilino. Alguien decía que Trump perdió las elecciones no porque Biden sea un buen candidato sino por el coronavirus, ese virus chino que ha desestabilizado al mundo. A lo mejor tenga razón. Lo cierto es que muchos deben estar saltando de alegría y con mucha mayor razón Maduro, el presidente venezolano, que se la pasaba orando para que saquen al “diablo” que lo tenía con la soga al cuello.
Trump se va sin romper el récord de las deportaciones del expresidente Obama. Biden tendrá que cambiar ese mal recuerdo que el mismo reconoció en el último debate como un error. La aprobación de la tan anhelada reforma migratoria debe ser una de sus primeras acciones.
Ahora por el bien del país y de todos miremos hacia adelante, dejemos las broncas, las rencillas. Ya no importa si más latinos votaron por Trump que en las pasadas elecciones como ocurrió en Lawrence, una de las ciudades de Massachusetts con más del 80% de población latina. Dejemos todo atrás.
¡Viva América!





