La temporada pasada terminó con un sabor agridulce para los Red Sox, dulce porque llegaron más lejos de lo que muchos imaginaban, pero amarga porque se quedaron cortos en su recorrido a la Serie Mundial.
Luego de meses de sequía beisbolera, incluidos varios en los que era incierta la fecha de inicio de una temporada debido al paro patronal, nuevamente los pati-rojos entrarán al terreno de juego.
El primer juego de la campaña estaba previsto para el jueves, pero la lluvia arruinó los planes. Sin embargo, el sol salió a relucir este viernes, y a partir de la 1 de la tarde se cantará play ball en el Yankee Stadium en Nueva York.
Los de Boston enfrentarán a sus eternos rivales, Yankees de Nueva York, y tendrán que resistir a la algarabía de los miles de aficionados neoyorquinos.
Los Red Sox tendrán en la lomita a Nathan Eovaldi mientras que los Yankees contraatacará con Gerrit Cole en una revancha de los abridores del juego de comodines de la Liga Americana del año pasado, que Boston ganó 6-2.
Los ojos estarán puestos en el debut de la nueva adquisición bostoniana, Trevor Story, quien estará jugando una nueva posición (segunda base), ya que Xander Bogaerts seguirá ocupando el campocorto.
Los Red Sox tendrán cuatro juegos en Nueva York, y luego viajarán a Detroit para disputar tres encuentros con los Tigres. Posteriormente volarán a casa para el juego inaugural en el mítico Fenway Park programado para el viernes 15 de abril contra los Mellizos de Minnesota.





