“No hay quinto malo”: El nuevo refuerzo contra el COVID-19

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Por Max Torres

Hace unos días estuve en una de las jornadas de vacunación de Latino Health Insurance Program en Jamaica Plain para aumentar mis niveles de protección contra el COVID-19 y sus variantes poniéndome la nueva vacuna de refuerzo o refuerzo bivalente con la que ya sumo 5 desde la primera vez que me inyectaron en la Colaborativa en Chelsea en febrero del 2021.

Mi amigo y colega Néstor Ikeda que trabajó en The Associated Press por más de 30 años me puso en alerta por las consecuencias no muy buenas de esta nueva vacuna. Pero como dice el refrán “No hay quinto malo” haciendo referencia al hecho de que “lo mejor de una situación puede ocurrir” y en verdad fue la mejor, solo sentí el pinchazo de la enfermera, nada más.

No sentí ningún dolor en el brazo y mucho menos dolor de cabeza, náuseas, vómitos o algún otro malestar.

Me la pasé de lo mejor la mañana del sábado 9 y para suerte de los que nos vacunamos recibimos de manos de la manager general de Latino Health Insurance Program, Christy T. Rodríguez, una tarjeta de regalo de $25 de Stop&Shop, mejor ni en la china.

Y como una suerte de bendición recibí la vacuna en el patio de la primera Iglesia Bautista de Jamaica Plain donde montó su campaña la organización que ha ayudado a miles de latinos a tener un seguro de salud.

“Esta es la vacuna que cura, el virus está todavía en las calles, por eso es necesario vacunarnos”, decía el pastor Gerardo Palacios con megáfono en mano animando a las personas a protegerse con el nuevo refuerzo bivalente.

En ese mismo lugar me encontré con un amigo que no veía de muchos años, Juan Valerio, pastor de la Iglesia Metodista San Andrés de Jamaica Plain. “La gente cree que esto se acabó y no es cierto, el Ómicron está acabando con nosotros, cada día hay más gente contagiada, lo veo en diferentes ciudades que visito”, me decía Valerio, un inmigrante dominicano que trabajó en salud pública por más de 35 años. A diferencia de casi todas las personas, Valerio llevaba la mascarilla puesta. Es una forma de protegerse aún más.

Según los últimos informes, los niveles de coronavirus detectados en las aguas residuales del este de Massachusetts son un indicador crítico de las infecciones por COVID-19. En las últimas semanas, los casos han aumentado, las camas de hospital en el estado ahora tienen más pacientes con COVID que en cualquier otro momento desde finales de mayo. 

Ese es el cuadro que nos debe alarmar a todos porque cada día hay más personas infectadas que guardan cuarentena en sus casas sin que sus casos sean reportados al Departamento de Salud y lo más grave es que, según expertos en enfermedades infecciosas, “vamos a enfrentar un tercer invierno desafiante con el virus”. 

A lo mejor no va a ser tan severo como en los inicios de la pandemia que golpeó duramente a Massachusetts y a todo el país. Para unos a lo mejor va a ser como un resfrío, para otros la muerte. De allí la importancia de señalar que la vacuna ha salvado muchas vidas y desde el inicio de las campañas con nuestro lema “La vacuna salva vidas” yo, en lo particular, he animado a las personas a vacunarse.

Siempre lo hice apoyando las diferentes campañas del gobernador Charlie Baker y de la alcaldesa de Boston, Michelle Wu, para que todos los residentes reciban las diferentes vacunas que funcionan bien en todos y, según los expertos, son seguras y eficaces.

Mi posición contra los antivacunas ha sido clara, he criticado abiertamente a los que hacían motines frente a la casa de la alcaldesa por el simple hecho de haber exigido a los trabajadores de la ciudad presentar el certificado de vacunación o una prueba negativa de COVID.

Los antivacunas a lo mejor tienen todo su derecho a protestar, a no querer ponerse la vacuna, pero su libertad no les da derecho a molestar al prójimo, a las personas que sí nos hemos vacunado por el bien de todos.

Ahora esperamos nuevas autoridades de gobierno, las elecciones son el 8 de noviembre para elegir al nuevo gobernador o nueva gobernadora, el republicano Geoff Diehl, relajado con las vacunas, y la demócrata Maura Healey que, según ha dicho, seguiría la política del gobernador Baker que exigió a los trabajadores del estado vacunarse. 

¡Sigamos cuidándonos! La vacuna salva vidas.

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Maximo Torres
Editor, El Mundo Boston
[email protected]

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