En el Fenway Park de los Boston Red Sox

Por Jeaneth D. Santana –
Los Red Sox y el Fenway Park son más que un ícono deportivo en Boston, son un ejemplo a seguir para millones de niños en Estados Unidos y en el mundo entero. Para Sofía Santana, una niña de 10 años, nacida en Massachusetts, de padre cubano y madre ecuatoriana fue un “verdadero privilegio” pararse en la cancha de los Medias Rojas y decir “Play Ball”, lo que marca el inicio del partido.
A la voz de “Play Ball” esta niña latina unió en un solo grito a los bostonianos, el martes 3 de mayo en el partido de béisbol entre los Red Sox de Boston y los Orioles de Baltimore, durante la ceremonia del Latino Youth Recognition Day, que por 20 años realiza El Mundo Newspaper de Boston, premiando a los mejores estudiantes de la escuela secundaria.
“¿Mamá soy una niña afortunada, verdad?” fue la pregunta que le hizo a su madre momentos antes de entrar a la cancha y convertir, a través de ella, en realidad el sueño de muchos niños de estar frente al equipo de béisbol ocho veces campeón de las Grandes Ligas de Estados Unidos y decirles “jueguen muchachos”.
“¡Mamá me escogieron a mí para decir Play Ball!” fue su afirmación llena de una alegría infinita que hizo latir fuertemente el corazón de esta niña, estudiante de cuarto grado de la escuela católica Saint Columbkille School en Brighton, quien con la inocencia de sus diez años enterró cualquier indicio de racismo que hubiese pretendido brotar en el Fenway Park.





