En una reacción en cadena alcaldes de Boston, Cambridge, Somerville y de otras ciudades de Massachusetts y activistas de diferentes organizaciones pro-inmigrantes rechazaron las acciones anunciadas contra las Ciudades Santuario por el fiscal general de la nación.
Redacción
Boston – En lo que se interpretó como una reacción en cadena para defender las Ciudades Santuario y a los inmigrantes indocumentados, los alcaldes de Boston, Marty Walsh; de Cambridge, Denise Simmons; de Somerville, Joseph Curtatone, y de otras ciudades de Massachusetts desafiaron las acciones anunciadas por el fiscal general de la nación, Jeff Sessions, afirmando que rechazan en todas sus formas la medida del presidente Trump de quitarle fondos federales a las ciudades que protejan a los inmigrantes sin papeles.
Activistas locales de diferentes organizaciones pro-inmigrantes salieron también en defensa de las Ciudades Santuario, señalando que el anuncio del fiscal general “solo genera temor y promueve la desconfianza de los indocumentados con la policía”.
El Director ejecutivo del Comité de Abogados para los Derechos Civiles y la Justicia Económica, Ivan Espinoza-Madrigal, califica la medida de “anti-constitucional” y afirma que su organización ha sido la primera en el país de demandar a la Administración de Trump en nombre de las Ciudades Santuario representando a las ciudades de Chelsea y Lawrence.
“Es una demanda federal diseñada para detener esta medida que atropella la autonomía local, daña a las familias y los niños inmigrantes y hace que nuestras comunidades sean menos seguras”, sostiene Espinoza-Madrigal.
Activistas de diferentes organizaciones de Lynn y Salem están en conversaciones con concejales de ambas ciudades para que estas se declaren Ciudades Santuario.






