
Precios se disparan. Una vivienda unifamiliar que en el 2017 se vendió en 376,000 ahora no baja de 435,000 dólares.
El mercado inmobiliario que durante el pasado gobierno de Obama cayó a niveles alarmantes sigue cuesta arriba registrándose aumentos en los precios de una vivienda en Revere, East Boston o cualquier otra ciudad de Boston de manera sorprendente. Sin duda, la economía está mejor y la apacible Revere es una muestra de la recuperación del mercado de bienes raíces ya que en el 2018 registró un aumento en el precio del 15.7 por ciento, es decir una vivienda unifamiliar que se vendió en $376,000 en el 2017 a fines del 2018 el precio subió a $435,000. Para el 2019, según expertos inmobiliarios, se espera que los precios sigan subiendo.
“El mercado inmobiliario va para arriba y la tendencia en el 2019 es a la alza porque hay más compradores que casas y eso empuja a que los precios de una vivienda unifamiliar o de un condominio sigan subiendo”, dicen Esther Rivas y Gustavo Flores de Perú Travel Realty.
“La economía se ha recuperado, hay muchas construcciones nuevas, condominios carísimos en East Boston y Chelsea que están originando el desplazamiento de las familias latinas a otras ciudades por los altos costos de la vivienda. En los años 80 nadie daba un peso por Chelsea, ahora todo ha cambiado y el mercado va a seguir para arriba porque para una vivienda que sale a la venta hay 8 compradores listos para comprar y eso empuja más el mercado”, anotan.
Los precios de una vivienda son ahora los más altos que se han registrado en los últimos ocho años.
Rivas y Flores, propietarios/corredores de Perú Travel Realty, creen que el 2019 “va a ser otro año excepcional y eso lo vamos a ver en la primavera que ya comienza. El inventario es bajo ahora, pero esperamos que suba”, dicen.
Según datos de la Asociación de Agentes de Bienes Raíces de Massachusetts, la recuperación del mercado inmobiliario ya se siente en cualquier ciudad cuando los precios de venta de una vivienda alcanzaron los $ 376,250, un aumento de 4.9 en comparación con los precios en 2016.
La falta de inventario hizo que las ventas aumentaran en unos casos en un 10, 15 y hasta 20 por ciento debido a la regla de la oferta y la demanda.





