Cruzada Humanitaria en acción

0
1914
[bsa_pro_ad_space id=13]

Unidos para ayudar. La misión norteamericana que llegó a Tápuc recibió el apoyo de voluntarios de Huánuco y Yanahuanca (Cerro de Pasco) para dar la mayor atención médica a pobladores que, según decían, no conocían lo que era la visita a un doctor. Su población carece de los más elementales servicios y muchos de ellos no reciben atención sanitaria.

La cruzada humanitaria se concentró en la Plaza de Armas de Tápuc hasta donde los pobladores, muchos de ellos ancianos y niños, llegaron en busca de ayuda médica.

La misión que viajó desde Boston incluía médicos, enfermeras, siquiátras y estudiantes de Boston University, una de las universidades de mayor prestigio en los Estados Unidos, que sirvieron de apoyo y trabajaron en áreas de ayuda social registrando, pesando y midiendo a los pobladores, además del aporte que brindaron los miembros de la Comunidad Peruano Americana (COPEA), quienes canalizaron toda la ayuda logística.

“Este es uno de los mejores ejemplos de ayuda humanitaria”, dijo el alcalde de Tápuc, Antonio Inga Ramos, destacando que era la primera vez que una misión de médicos y estudiantes de Estados Unidos venía a su pueblo para dar asistencia especializada.

El pueblo se desbordó por toda la plaza de armas y formó largas filas para recibir la atención del “taita doctor” como repetían y salir curados con medicinas, alimentos, ropa y hasta juguetes para sus niños.

Fueron horas intensas de trabajo, casi de sol a sol, para brindar asistencia médica a la mayor parte de la población de 3,200 habitantes que vive entre montañas, en un terreno accidentado. Muchas de sus calles se encuentran deterioradas y la gente vive en precarias casas con dificultades diarias de la escasez del agua, uno de los más elementales servicios.

Los médicos Luz Cervantes, Gerardo Asdrubal Yanayaco Benavides y Fernando Fernández con el apoyo de los estudiantes y de personal especializado tuvieron que desplegar un gran esfuerzo para brindar la mejor ayuda a la población.

“Ha sido un trabajo de titánes”, dijo el doctor Gerardo, expresando que recibió el cariño y el agradecimientos de los cientos de pobladores a los que prestó asistencia médica. “No sólo les brindamos la atención como médicos sino que les dimos las medicinas”, anotó.

Valioso aporte

“Las imágenes lo dicen todo, en los pueblos andinos del Perú hay una pobreza extrema, lacerante. Pero no sólo es en el Perú. Hay mucha necesidad en pueblos de Latinoamérica cómo El Salvador, Guatemala, Nicaragua, Colombia, Venezuela, entre muchos otros países.

Tápuc es una muestra de lo que pasa en muchos pueblos del mundo por el olvido o indiferencia de sus gobernantes”, decía el abogado Andrew Lattarulo que formó parte de la cruzada humanitaria.  “Vi mucha necesidad, por lo que debemos prestarle más atención a los pueblos, no solo de los peruanos que viven en el exterior sino de los gobiernos”.

Este joven abogado que tiene sus oficinas legales en Chelsea fue uno de los voluntarios que trabajó de sol a sol para ayudar a la población de Tápuc sin importar la altura y el frío. Su vocación de servicio pudo más.

[bsa_pro_ad_space id=13]