Cuántos Somos y Cuántos Quedamos

0
766
[bsa_pro_ad_space id=13]

El número de personas sin visa de residencia permanente no obedece a una lógica matemática. Si el cálculo era de 11 millones y medio, menos 2 millones de deportados en los últimos años, tendríamos 9 millones y medio, menos 521,815 jóvenes aprobados por la Acción Diferida o “Dreamers”. (15,968 solicitudes fueron negadas). El 77% de los aprobados provienen de México, El Salvador, Honduras, Guatemala y Corea del Sur. Hay quienes, sin ser expertos en estadísticas, dicen que se puede llegar a 20 millones, ya que la mayoría de las personas no figuran en ninguna lista o trabajan con nombres ficticios sin un número del Seguro Social. Si en una familia figura una persona, el censo no alcanza a detectar a otras 4 que siguen en la sombra. El número será impresionante cuando se firme la nueva ley migratoria. La economía dará un vuelco positivo.

—===—

Niños Cruzan la Frontera. Otros son Abusados por los “Coyotes”

El desierto de Arizona calcina a miles de familias, diariamente, exponiendo la vida de niños inocentes que se convierten en “ilegales” sin saber su significado. La mayoría viene de toda América Latina, atravesando el país azteca. La inmigración desde el Caribe tiene otros rumbos. Los inmigrantes son víctimas de los narcotraficantes, la vigilancia severa de la Patrulla Fronteriza y los traficantes humanos (o inhumanos). Hace pocos días, 370 niños fueron abandonados por sus captores, y regresados a 24 estados mexicanos. Más de 160 menores viajaron solos, entre ellos uno de 9 años de edad.

—===—

“Parole in Place” Ayuda a la Legalización

Esta medida beneficia a cónyuges, padres e hijos solteros menos de 21 años de familiares que prestan servicio militar. Es un permiso para que los beneficiados permanezcan en los Estados Unidos, mientras les llega la visa de residente.

—===—

Policías de California Roban Carros de los Detenidos

En King City, un pequeño pueblo habitado por más de 10 mil hispanos, muchos vehículos fueron remolcados por la grúa después de la deportación de sus dueños o cuando las multas no fueron canceladas. Los oficiales –hoy investigados- vendían los carros y se quedaban con el dinero dejado en su interior.

[bsa_pro_ad_space id=13]