Con los Diablos Cojuelos sueltos por las calles atemorizando a la gente y haciendo reir a niños y niñas, la Fundación dominicana del Arte y la Cultura (Fundoarco) con sede en Jamaica Plain participó por primera vez en el Columbus Day de East Boston. Con sus caretas que se asemejan a un cerdo, con un hocico estilizado que más bien se asemeja a un pico de pato, los Diablos Cojuelos llamaron la atención a una comunidad muy diversa que no los había visto. Muchos tuvieron que correrles.
“Ha sido grandiosa nuestra participación”, dijo Junior Pepen, presidente de Fundoarco, quien estuvo acompañado de Luis Matos y Juan Valerio, los otros directivos de la organización. Una comunidad dominicana se unió a las celebraciones para darle vivas a la hispanidad.
Los dominicanos se hicieron sentir por primera vez en un Columbus Day que hasta hace algunos años estaba controlado enteramente por los italianos.









