Por Máximo Torres
Isabel Vargas es de origen dominicano, llegó a vivir a los Estados Unidos cuando tenía 8 años de edad, estudió en las escuelas públicas, se graduó de la universidad en Ciencias Políticas y ahora es la primera latina en desempeñar el cargo de Enlace de la Comunidad con la Alcaldesa de Salem, Kimberley Driscoll. “Soy la primera latina en esta posición”, dice.
Viviendo con su familia en El Punto, la zona más latina de Salem, se involucró con la comunidad y con el liderazgo latino. “Me gusta ayudar a la gente y eso me hace sentir bien”, refiere Isabel. Luego trabajó en la organización “Vecino a Vecino” tocando puertas, animando a la gente para que saliera a votar en las pasadas elecciones. “Allí me di cuenta que habían muchos dominicanos en la comunidad, esa campaña me cambió la vida y la pasión para trabajar por la comunidad”, anota.
Con más de un año y cuatro meses trabajando como Enlace de la Alcaldesa Driscoll, esta joven profesional latina se ha involucrado aún más con la comunidad prestándole un valiosos apoyo en diversos servicios o recursos que la ciudad tiene.
“De la población en general somos más del 17 por ciento de latinos en la ciudad, pero siento que hay más. La mayoría son dominicanos, pero hay guatemaltecos, puertorriqueños, salvadoreños, entre otras nacionalidades”, refiere.
Cuando emigró con su familia de República Dominicana su primer lugar de residencia fue Lawrence donde vivió por espacio de siete años. De allí se fue a vivir a Methuen y luego a Salem para estudiar en la universidad.
¿Cómo fueron tus primeros años?
Para mi todo fue muy diferente, cuando uno viene sin saber el lenguaje se siente uno mal y no se acostumbra a la cultura de aquí, pero eso ya es cosa del pasado, tenía ocho años y aprendí muy rápido a hablar inglés, es muy diferente con los padres que vienen mayores y les resulta más difícil aprender el idioma con dos trabajos.
Isabel Vargas tiene muchos sueños, muchos planes para el futuro, a lo mejor incursionando en la política o regresando a su patria o viajando algún país sudamericano para ayudar y contribuir al desarrollo de sus poblaciones, pero primero quiere hacer su maestría en Relaciones Internacionales.
“Yo acabo de ir a mi país después de 14 años y me cambió la vida, me di cuenta que uno tiene todo en este país y no lo valora. Con la educación que tengo quiero regresar para ayudar a otras personas a desarrollarse. Yo nací en Santo Domingo, pero me crié en Bonao y me gustaría ir a un pueblo del interior del país”.
¿Qué te cambió?
Ver a niños que estaban pidiendo dinero cuando debían estar estudiando, el sufrimiento de ver a la gente me hizo cambiar y lo que quiero es ayudar a mi gente.






