
Desde mayo Aracelys González y su esposo Rafael Santiago viven con sus dos hijos que tienen condiciones especiales en el sótano de una iglesia en Dorchester. “En Puerto Rico perdimos todo por el Huracán María y salimos a Boston para buscar ayuda, hemos ido a Boston Housing, Metropolitan Housing, IBA y a muchos otros lugares para que nos ayuden a buscar una vivienda, pero nos damos contra la pared”, dicen. El pastor Jesús Feliciano y la activista María Alamo se han unido a esta familia que necesita con urgencia el apoyo de las autoridades.
El drama de una familia. Aracelys González y su esposo Rafael Santiago están desesperados. La angustia de no tener un hogar para sus hijos los deprime y claman por ayuda. Con sus hijos Naomi de 24 años y Jonas de 19 que tienen una edad mental de 2 y de 6 años por sus condiciones especiales de retraso mental, han buscado por todos lados ayuda para conseguir una vivienda. “Hemos ido a Boston Housing, Metropolitan Housing, IBA y a muchos otros lugares, pero nos damos contra la pared, nos piden llenar las aplicaciones, pero hasta la fecha nada y ya han pasado seis meses desde que salimos de Puerto Rico luego de perder todo por el huracán María”, dice Aracelys con la mirada hundida en el pavimento del sótano de una iglesia en Dorchester que les ha dado albergue.
En el sótano de la iglesia viven en condiciones sumamente precarias, sin agua caliente y en un cuarto en el que han tendido colchones inflables. “Lo que más nos duele y nos acongoja son nuestros hijos que no tienen un techo para vivir, hemos pasado Acción de Gracias orando para encontrar la ayuda que necesitamos y no pasar la peor Navidad de nuestras vidas”, señala Aracelys visiblemente afectada.
El pastor Jesús Feliciano de la Iglesia Pentecostal Movimiento Internacional y la reconocida activista puertorriqueña María Alamo se han unido a esta familia que necesita con urgencia el apoyo de las autoridades.
“Pedimos al alcalde Walsh y al gobernador Charlie Baker intercedan por esta familia que necesita un lugar para vivir”, expresa la activista que con el pastor se han movilizado por diferentes instituciones con resultados nada positivos.
“Vinimos con muchas ilusiones”
Los esposos Aracelys y Rafael cuentan que el huracán María los dejó en la calle, “el impacto fue tremendo que arrasó con nuestra vivienda, vivimos varios meses con la ayuda que nos daban, pero nuestros hijos estaban peor que decidimos en mayo pasado salir para Boston, vinimos con muchas ilusiones, creíamos que nos iban a abrir las puertas, pero nadie nos ha dado hasta ahora una ayuda real para conseguir una vivienda de housing”, dicen.
“Viendo la situación de la familia hemos tenido que ayudarlos, con María Alamo que siempre está ayudando a la comunidad hemos tocado puertas por diferentes instituciones, pero nos dicen que llenemos las aplicaciones y que esperemos. Esta familia ya no puede seguir esperando más, necesita de emergencia un lugar para vivir”, apunta el pastor Jesús Feliciano.
“Estamos muy agradecidos con el pastor por darnos un espacio en el sótano de la iglesia para no morirnos de frío”, dice Aracelys.
Hasta ahora la familia ha conseguido seguro de salud y Jonan ya está estudiando en una escuela especial, pero Naomi no ha encontrado todavía un centro especializado que la ayude a desarrollar sus destrezas.





