Felix D. Arroyo asegura que la cacería de brujas terminó

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Felix D. Arroyo celebró que salió airoso de la suspensión de su cargo.

Boston – Después de la tormenta llega la calma. Literalmente, eso es lo que está viviendo Felix D. Arroyo, el registrador de testamentos y asuntos de familias de la Corte de Suffolk.

Arroyo celebró el miércoles en Merengue Restaurant con una sonrisa dibujada en su rostro, que salió airoso de una acusación que lo mantuvo fuera de su cargo por más de siete meses.

Según una investigación realizada por el juez retirado Anthony Nesi, Arroyo fue irrespetado por los empleados de su oficina por racismo y supuesto desconocimiento de sus labores en la corte.

“Estamos celebrando el regreso a la corte, yo soy un oficial electo, y por ocho meses me hicieron una investigación injusta, innecesaria e inadecuada y obviamente no encontraron nada, me tuvieron que restablecer a mi posición”, comentó el exconcejal de Boston.

Según Arroyo, su caso sirve como ejemplo para demostrar el racismo institucionalizado que se vive en el país y en Massachusetts, un problema al que seguirán combatiendo.

“Continuaremos luchando contra el racismo institucionalizado, tan siquiera en las cortes de Massachusetts. La cacería de brujas terminó”, recalcó el funcionario.

Cabe destacar que el informe oficial relata que los trabajadores ignoraban al registrador y se burlaban de su acento puertorriqueño, acciones que condujeron a su suspensión en febrero por presunta negligencia administrativa. Arroyo regresó a su cargo el 2 de octubre.

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