Un bebé vestido de pontífice al que empujaban en un cochecito decorado de papamóvil se llevó el máximo premio en la fiesta de Halloween del presidente Barack Obama en la Casa Blanca
Por El Mundo Boston Media
Washington, DC – Cuando vio ese disfraz, Obama volteó hacia los periodistas y declaró “máximo premio”.
El bebé fue uno de los centenares de niños que asisten a escuelas locales e hijos de familias del ejército que estuvieron el viernes en la celebración de Halloween de la Casa Blanca.
[Te podría interesar: “Neverland”, el rancho de Michael Jackson que nadie quiere comprar]
El Jardín Sur fue convertido en un bosque para esta celebración anual. Algunos fueron disfrazados con capas, criaturas peludas, princesas y otras figuras. 
Obama y su esposa, Michelle, no se disfrazaron. Obsequiaron galletas con maní cubierto de chocolate, barras de fruta, cereal y tarjetas con las imágenes de sus perros Bo y Sunny.
[Te podría interesar: Apuñalan a joven en Everett horas después de anotar un touchdown]
Fuente: AP






