
Revolucionando el mercado de la belleza. Con asistencia del Representante estatal Adrián Madaro, de la Concejal de la ciudad de Boston Lydia Edwars, del presidente de East Boston Chamber of Commerce, Jim Kearney, de los Enlaces del Alcalde Walsh para la comunidad latina de Boston, Jesús García, y de East Boston, Lina Tramelli, fue inaugurado “East Boston Beauty Academy” en pleno corazón de este pujante y diverso distrito bostoniano para brindar todo tipo de servicio a precios por demás rebajados y que en muchos casos es menor al 50 por ciento de cualquier salón de belleza.
“Los productos que utilizamos son de la mejor calidad y son los mismos que vendemos al por mayor a los diferentes salones de belleza”, dice Amanda Donis, dueña de este nuevo centro de la belleza que abre sus puertas como tienda. Donis tiene como sus principales soportes a dos jóvenes salvadoreñas, Ismelda Ramos y Dora Villalta, esta última la maestra líder. “Entre las 3 hacemos que todo funcione bien”, dicen.
La mayoría de estudiantes de la Academia son latinos o de origen latino y ya se han graduado aproximadamente 250, entre manicuristas y estilistas, en los cuatro años que lleva funcionando como centro de estética.
“Ahora estamos iniciando un nuevo negocio como tienda por la necesidad que hay entre los graduados de comprar los más diversos productos de belleza de buena calidad y a menor precio”, señala Ismelda Ramos que lleva trabajando en la Academia desde que se graduó hace tres años. “Yo soy producto de la Academia y ahora soy maestra“, anota.
El representante del alcalde Walsh entregó a Amanda Donis un reconocimiento especial, destacando la importancia que tiene para la comunidad esta tienda y academia de belleza ubicada en 4 Neptune Rd, East Boston.
En este centro se brinda todo tipo de servicio de belleza como manicure, pedicure, corte de cabello, pintado, rayitos, entre otros, a cargo de los estudiantes que se van a graduar bajo la supervisión de las maestras. “Son estudiantes del último ciclo de estudio y el trabajo es garantizado”, explica Ismelda.
El costo es menor que en cualquier salón de belleza. Un corte de cabello para varones, por ejemplo, es de 9.00 dólares, para las mujeres va de 9:00 a 11.00 dólares, para pintado o retoque de color es de 30 dólares cuando en otro lugar el costo es de 60 a 65 dólares, menos de la mitad del precio.
“La inauguración de la escuela como tienda es un gran paso porque los que cuentan con una licencia van a poder comprar sus productos que son de buena calidad”, refiere Ismelda.
Los beneficios que brinda la Academia son muchos, especialmente económicos. “La gente sale satisfecha porque se utilizan productos de calidad y no corre ningún peligro de que el trabajo vaya a quedar mal porque los que lo hacen son estudiantes que están por graduarse. Además, es un ambiente donde se habla español para las personas que no dominan el inglés”, explica.
La Academia también ha ayudado a muchos estilistas que son muy reconocidos, pero que no contaban con la licencia. “Han venido a buscar ayuda y se les ha dado la oportunidad”, concluye Ismelda, quien lleva 17 años viviendo en East Boston.





