
“Me embarqué en esta aventura porque quería ayudar a mis compatriotas, me sentí frustrada y llena de miedo, pero todo salió muy bien porque lo hice de corazón y recibí el cariño de todos”.
Katiuska Valiente, reconocida comunicadora venezolana que incursionó hace varios años en el mundo de la comida al abrir Peka Restaurant en Boston, aún tiene viva la experiencia que vivió en la base militar de Cape Cod con los casi 50 inmigrantes venezolanos que fueron transportados sin previo aviso y con engaños a Martha’s Vineyard en el estado de Massachusetts por el gobernador republicano de La Florida, Ron DeSantis. “Mi experiencia fue frustrante y llena de miedo”, dice.
“Desde que se difundió la noticia, decidí llevarles comida. Mi idea fue apoyar a mi gente porque yo entiendo ser inmigrante, muchas veces se nos olvida pese a que todos los venezolanos que vivimos en los Estados Unidos somos inmigrantes”, anota Katiuska, comunicadora venezolana que trabajó hace algunos años en Univisión y ahora es dueña de Peka Restaurant.

¿Fue difícil ingresar a la base con comida?
No se opusieron, me preguntaron de donde veníamos y les dije que traíamos comida caliente para nuestros hermanos venezolanos. Fue una experiencia muy buena, habíamos manejado varias horas para llegar hasta la base y luego organizar todo. La idea era que ellos se sintieran que estaban siendo atendidos por una paisana.
¿Estabas sola?
No, este no es solo el trabajo de Katiuska Valiente sino de todo un equipo de la cocina y de las personas que me acompañaron que son parte del Staff de Peka Restaurante, son gente que donó su tiempo.
¿Cómo fue el viaje?
Llegamos primero a Martha’s Vineyard cuando ya ellos estaban abordando el Ferry para viajar hasta la base, de inmediato nos fuimos también para la base, habían muchísimos reporteros de todos los canales., esperamos que llegaran los autobuses con los inmigrantes y nos dijeron que teníamos que sacar un permiso y que tenía que esperar hasta las 3:00 de la tarde, eso era imposible, no solo por la comida que se iba a enfriar sino por las ocupaciones que teníamos nosotros de abrir el restaurant a las 4:00 de la tarde, felizmente todo salió muy bien porque todo se hizo de corazón.
¿Cuál fue la reacción de tus compatriotas?
De mucho cariño y de agradecimiento, muchos de ellos decían ‘teníamos 3 meses sin probar comida venezolana y lo que nos han traído es una bendición’, todos decían “gracias, gracias, mis arepitas”.

Testimonios que deben llevar a la reflexión
“Los casi 50 venezolanos que estamos en Martha’s Vineyard estamos pasando por momentos difíciles porque nos dejaron en la isla con engaños y pensábamos que habíamos encontrado la estabilidad legal y el trabajo, pero no fue así”, dicen en clara alusión al gobernador republicano de La Florida, Ron DeSantis, que los transportó sorpresivamente en dos aviones desde un hogar de refugiados en San Antonio.
“Ahora estamos en medio de una guerra política, y nos han utilizado y nos han puesto en esta isla, yo no sabía ni ninguno de mis compañeros tampoco y ahora nos preguntamos qué nos va a pasar, adónde nos van a llevar, cuál va a ser nuestro destino o si nos van a tirar otra vez en otro lugar y uno no sabe para donde ir. Estamos preocupados”, dice uno de los inmigrantes venezolanos que se identificó como Lionel.
El grupo de venezolanos es muy mixto, hay familias con niños y personas de diferentes edades, en su mayoría jóvenes que dicen estar buscando una oportunidad de trabajo en los Estados Unidos.
El viaje desde Venezuela les demoró como 90 días y unos tuvieron que atravesar la selva y otros pasar por diferentes países latinoamericanos hasta llegar a Texas donde, según dicen, los metieron en un lugar donde había unas 200 personas.

¿Por qué salieron de Venezuela?
Porque las condiciones políticas en Venezuela son opuestas al crecimiento de las personas en todos los sentidos, la mala política económica nos está destruyendo casi a todos, porque no tienes una manera de progresar, de sacar adelante a tu familia, de tener una vida en mejores condiciones, de tener una vivienda propia para darle a tus hijos, cuando no tienes nada en la vida ¿Qué haces? Si no es salir corriendo.
¿Ahora qué dicen en Venezuela?
En Venezuela dicen que nos están maltratando, que nos tienen pasando hambre, que estamos en malas condiciones y eso es totalmente falso.
Nadie puede decir eso, yo y mis compañeros de grupo podemos decir que eso es completamente falso, porque estamos en las mejores condiciones aquí en la base militar, no nos ha faltado nada, ni ropa ni comida y nos han puesto canchas para jugar béisbol, basquetbol y otros deportes. Hay asistencia médica y tenemos abogados que están pendiente de nosotros.
Algo más
“Lo que se decían es que se sienten utilizados, y hay un sentimiento de dolor y de rabia por haber sido utilizados por el gobernador de La Florida, es muy difícil que te lancen en un lugar y no sepas que va a ser de tu vida, pero es mucha la gente que sigue saliendo de Venezuela”.





