Market Basket se ha convertido en un punto de encuentro de la comunidad, donde se adquieren productos frescos a bajo precio, con excelente atención. Por eso nos preocupa el conflicto interno que sufre el importante supermercado, donde las existencias se han agotado a causa de las manifestaciones y los despidos de personal.
Aunque han contratado más empleados, el servicio ha disminuido para los habituales compradores.
Las protestas desde el 18 de julio dificultaron la entrada de camiones proveedores, lo cual afectó los inventarios y el funcionamiento normal del mercado.
El presidente despedido de la Junta Directiva, Arthur T. DeMoulas y su primo Arthur S. DeMoulas -nietos del fundador de la compañía- luchan por mantener el manejo y la propiedad de la cadena de supermercados. Pero ese es un asunto interno que no debería afectar a los trabajadores y consumidores.
Hay lugares que forman parte de la comunidad, como la iglesia, el hospital, la tienda de la esquina, la farmacia y la escuela. Así mismo se convirtió Market Basket donde, además de consumir, muchas familias hispanas trabajan y dependen económicamente.
Como observadores imparciales, esperamos que el conflicto llegue a feliz término y que los alimentos vuelvan a ser ofrecidos con la calidad y atención de siempre.





