
Los senadores de Massachusetts, Elizabeth Warren y Ed Markey, se unieron a la congresista Ayanna Pressley para enviarle un ultimátum a las autoridades migratorias por la suspensión de entrevistas de asilos en Boston.
En una carta enviada al director de USCIS, los legisladores rechazan profundamente la decisión, y exigen respuestas a múltiples preguntas antes del 10 de septiembre.
“Esta es otra cruel e innecesaria acción del gobierno de Trump para herir a los inmigrantes”, dice la misiva.
Según los parlamentarios, la agencia trasladó a los oficiales a la frontera, dejando la oficina de Boston en el limbo.
Actualmente hay alrededor de 40.000 casos pendientes, y se espera que con esta suspensión, esa cifra siga aumentando, lo que podría provocar un colapso.





