
Los New England Patriots llegaron al enfrentamiento del domingo 1 de enero contra los Miami Dolphins con la espalda contra la pared en un juego en el que debían ganar y se llevaron la victoria 23-21.
Una vez más, la defensa de New England protagonizó lavictoria con la ofensiva intensificando y haciendo las jugadas que necesitaban hacer en la recta final.
Con la victoria, los Patriots controlan su destino para un futuro puesto en los playoffs. Es sorprendente teniendo en cuenta lo mal que ha jugado el equipo en varios momentos de la temporada. Y, sin embargo, cuando más importaba, hicieron lo suficiente para mantenerse en la lucha.





