MARZO 23 y 24, Copa Roberto Clemente llega a Massachusetts

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Cuatro universidades disputarán trofeo en un torneo de 2 días que se realizará el 23 y 24 de marzo próximo en Fraser Field en Lynn.

Tomen nota los aficionados al béisbol. Por primera vez la Copa Roberto Clemente estará en juego en Massachusetts en un torneo de dos días en el que participarán cuatro universidades gracias a la extraordinaria colaboración entre The Roberto Clemente Foundation, The Boston Red Sox Foundation y Boston Athletic Academy.

El torneo se disputará los días 23 y 24 de marzo próximo en Fraser Field en Lynn. Se espera la participación de grandes celebridades del mundo deportivo que incluirá a ex jugadores de Grandes Ligas.

Las festividades de fin de semana comenzarán con visitas a las escuelas locales por parte de miembros de la familia Clemente y se ha programado para la noche del jueves 21 un cóctel/recaudación de fondos para la fundación.

El calendario también incluye un evento “Play Ball” de la MLB organizado por Fisher College y The Boston Red Sox Foundation que se realizará el viernes 22 de marzo en el Complejo Agganis.

El torneo de béisbol en el que participarán las cuatro universidades se realizará en honor al fallecido Roberto Clemente. La organización se ha materializado con la ayuda del entrenador principal de béisbol del Fisher College, Scott Dulin.

Roberto Clemente, una historia para recordar

Leyendas de leyendas. Nacido en el barrio de San Antón en la ciiudad de Carolina en Puerto Rico, Roberto Clemente fue uno de los más grandes beisbolistas de las Grandes Ligas de los Estados Unidos alcanzando la cifra de 3,000 hits o golpes directos y el primer latinoamericano que ingresó en el Salón de la Fama del Béisbol.

Clemente ganó dos Series Mundiales con el equipo para el que jugó su vida profesional: los Pittsburgh Pirates y fue considerado uno de los mejores jardineros derechos de la historia, opinión que se consolida con los doce Guantes de Oro de los que se hizo acreedor en su carrera. También fue un notable bateador que obtuvo cuatro títulos individuales. Fue quizá el jugador más dominante de la década de los años 1960 en la gran carpa, a pesar de ser elegido solamente una vez como Jugador Más Valioso de la Liga Nacional en el año de 1966.

Aparte de su labor en el campo de juego, este pelotero tuvo una meritoria labor en la defensa de la imagen de los jugadores latinoamericanos y la educación deportiva de la juventud de su país. Y fue, debido a este interés en el prójimo, lo que provocó su muerte al llevar un cargamento de ayuda para las víctimas del Terremoto de Managua de 1972.

En su nombre se otorga el Premio Roberto Clemente como reconocimiento a quienes realizan labores comunitarias. Es el jugador con más guantes de oro en Latinoamérica.

Su lado humano

Tanto como sus proezas en el terreno, el lado humano de Clemente fue notable. Sobrellevó la discriminación en una sociedad segregada, ya que al comienzo de su carrera tuvo que comer en restaurantes, viajar en buses, y hospedarse en hoteles para gente del color de su piel. El hecho de provenir de un país latino-americano le dio pocas posibilidades de resaltar en la prensa deportiva.

Su historia de pelotero nace en 1952 cuando comenzó a jugar en los Cangrejeros de Santurce de la Liga local puertorriqueña para convertirse en la principal estrella del deporte en su país. Varios de los mejores equipos norteamericanos (los Braves y los Dodgers, entre otros) pretendieron ficharle, recalando en los Pirates de Pittsburgh (1954) que le pagó 4,000 dólares. Con ese equipo llegó a ser una de sus mayores leyendas y pieza fundamental de los triunfos logrados a finales de los cincuenta y principios de los sesenta, que incluyeron cinco títulos de la Liga Nacional y las Series Mundiales de 1960.

Sus triunfos

En el campeonato de 1958, Roberto Clemente consiguió la proeza de eliminar a veintidós corredores rivales. En 1966 fue elegido “jugador más valioso” de la Liga Nacional. En 1971 condujo a los Pirates al triunfo en sus segundas Series Mundiales, finales en las que Clemente fue la estrella indiscutible con sendas carreras en el sexto y séptimo juegos y un portentoso promedio de bateo de .414 que le valió el título de “jugador más valioso” de la final.

Durante trece temporadas superó el promedio de .300; participó en el partido del All-Star en catorce ocasiones, doce de ellas de forma consecutiva, y en otras doce ganó el prestigioso Gold Gloves (Guante de Oro). Todo ello a pesar de los problemas de espalda que le ocasionó un accidente de automóvil y que mermaron notablemente su condición física.

Su partida

El trágico accidente aéreo que segó su vida el último día del año 1972 siempre será recordado. Se dirigía a Nicaragua llevando alimentos y medicinas cuando el avión cayó; pocas semanas antes había entrado en el privilegiado grupo de jugadores con más de 3.000 hits en su haber, una marca al alcance de muy pocos bateadores. Al año siguiente (1973) fue elegido miembro del Salón de la Fama del Béisbol estadounidense rompiendo normas y protocolos.

Luis Clemente habla con El Mundo Boston desde Puerto Rico: “Quiero que vean a mi padre como un símbolo de superación”

Orgullo latino. En una entrevista con El Mundo Boston desde Puerto Rico, Luis Clemente habla de su padre, Roberto Clemente, de su vida en el deporte que marcó historia en los Estados Unidos y de todo lo que representa “nuestro proyecto para impactar en la juventud y en todas las personas a ser mejores ciudadanos a través del deporte”.

“Estamos muy contentos de comenzar nuestro proyecto en Massachusetts con la Copa Roberto Clemente que por primera vez estará en juego en un torneo de dos días en el que participarán cuatro universidades”, dice Clemente sin ocultar su emoción, su orgullo por ser hijo de una de las leyendas del béisbol en los Estados Unidos.

Clemente cuenta que la idea nació hace algún tiempo cuando tuvo la oportunidad de conversar con el alcalde de Boston, Marty Walsh, y de trabajar directamente con Fisher College.

Su vida, su historia

“Mi padre fue número uno en todo, fue el primer latino en las Grandes Ligas del béisbol norteamericano, fue una persona muy agradecida y al mismo tiempo muy consciente de lo que representan los fanáticos, entregó su carrera, su vida y se preocupó también por los jugadores, por sus derechos y fue co-fundador de la Asociación de Peloteros de Grandes Ligas, fue la voz de los jugadores en esa época y siempre quiso defender a la clase trabajadora, a la clase obrera. Le dio mucho respeto a su fanaticada y nosotros hemos querido continuar su labor a través de la fundación viendo de que manera podemos impactar positivamente en las personas usando su nombre y su historia”.

¿Qué edad tenías cuando murió tu papá y qué es lo que más valoras de él?

Tenía seis años y a pesar de mi corta edad tengo muchos recuerdos, siempre tengo en mi memoria la unión familiar y su aspecto humanitario de cómo ayudaba a muchas personas trabajando con sus manos, tenía poder de sanación a través de la quiropráctica, aprendió por todas las situaciones que tenia con sus padres en su pueblo y ayudó a muchas personas a mejorar su situación de salud. Siempre ayudando a los demás.

Sus recuerdos de niño

“Yo recuerdo de niño y hay fotos donde estamos con mi padre, todos uniformados con el número 21 en las clínicas que él realizaba a través de todo Puerto Rico y es algo que hemos continuado haciendo con diferentes organizaciones y con jugadores activos y retirados que son jugadores cristianos que vienen y vamos a diferentes lugares a hacer clínicas y luego dan su testimonio de por qué lo están haciendo para continuar impactando positivamente en la gente.

Todo lo que he aprendido y todo lo que mi padre pudo transmitirme y todo lo que quiso hacer hemos estado asegurándonos de que se lleve a cabo”.

Es mucha la gente que tiene memorias increíbles de tu padre, pero la juventud a la que quieres llegar a través de la Copa Roberto Clemente a lo mejor no conozca mucho. ¿Cómo quisieras que lo recuerden?

“Como un símbolo de superación, una persona que salió muy joven del barrio de Carolina en Puerto Rico para los Estados Unidos sin saber el idioma, sin haber viajado nunca, tuvo que enfrentar muchas situaciones, pero nunca se rindió. Siempre estuvo bien orgulloso de sus orígenes, de ser latino, de poder abrir puertas para los demás que venían detrás de él y hacer las cosas bien para dar el ejemplo de que se puede confiar y si se le puede dar oportunidades a los latinos porque los latinos hacemos las cosas con mucha pasión, hacemos las cosas de corazón y nos esforzamos por sobresalir. Esas cualidades bien positivas de los latinos mi padre se encargó de hacerlas conocer en los Estados Unidos.

Que los jóvenes sepan que tienen todas las oportunidades por ser bilingues y por tener ese calor que los latinos tenemos y que cada vez que lean el nombre ‘Roberto o 21’ lo vean como un símbolo de superación para todos”.

Más info:

Roberto Clemente / 617-438-994

 

 

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