
Contra todo pronóstico, los Houston Texans vencieron sorpresivamente 28-22 a los Patriots el domingo para afianzarse en el liderato del Sur de la AFC.
El mariscal de campo de los Texans, Deshaun Watson lanzó tres pases de touchdown y atrapó uno más ante la mejor defensiva de la NFL, mientras que Tom Brady lució completamente fuera de sintonía en un ataque que semana tras semana presenta más preguntas que respuestas.
En contraste, con apenas su segunda derrota de la campaña los Patriots cayeron al segundo puesto de la Conferencia Americana detrás de los Baltimore Ravens.
Los Patriots (10-2) se pusieron en ventaja 3-0 en su primera ofensiva y pasaron el resto del encuentro intentando dar alcance a unos Texans (8-4) que hicieron todo bien para ganar por cuarta ocasión en sus últimos cinco compromisos.
Los Patriots llegaron al encuentro como la mejor defensiva en puntos admitidos y la mejor contra el pase con apenas cuatro pases de touchdown en contra. Una visita a Houston después, la cifra se incrementó al doble.
En contraste, Brady exhibió desde temprano sus frustraciones al frente de una ofensiva que no ha anotado más de 22 puntos en sus últimos cuatro partidos. El veterano quarterback de New England completó apenas 24 de 47 envíos para 326 yardas con tres touchdowns, dos de ellos con el duelo prácticamente definido, y una intercepción.





