
La Asamblea Nacional de Venezuela decretó este lunes el “estado de alarma” nacional en medio de la crisis generada por un apagón masivo que todavía afecta al territorio nacional desde que inició el pasado jueves en la tarde.
Juan Guaidó, jefe de ese cuerpo legislativo y quien se juramentó presidente interino el pasado 23 de enero, indica en el decreto fue aprobado “debido a la calamidad pública generada por la interrupción sostenida del suministro eléctrico que ha afectado a la gran mayoría de los venezolanos desde el día jueves 7 de marzo de 2019, situación que pone seriamente en peligro la seguridad de la nación y de sus ciudadanos”.
En ese marco, Guaidó solicitó también la “ayuda internacional para hacer efectiva la medida de no permitir más envíos de petróleo venezolano a Cuba”, país caribeño que desde hace años se beneficia de un acuerdo bilateral a cambio de servicios médicos.
El impacto de los anuncios desde el hemiciclo del Capitolio en Caracas son inciertos en la medida en que el poder de hecho lo sigue ejerciendo Nicolás Maduro, declarado “usurpador” por Guaidó tras su reelección en mayo de 2018. Esos comicios fueron considerados ilegítimos por la oposición y más de 50 países alegando falta de transparencia y la decisión del gobierno de prohibir la participación de candidatos opositores.





