Perú Travel, 25 años volando con la comunidad latina

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Perú Travel tiene toda una historia en Boston. Con sus oficinas en Jamaica Plain, el corazón de una de las comunidades latinas más diversas, ha logrado conquistar mercados y abrirse paso en una ciudad bostoniana de la que no se ha movido desde que nació en mayo de 1993. “Nos hemos sabido mantener y crecer con el apoyo de nuestros clientes”, dice su propietario Gustavo Flores, un inmigrante de origen peruano que llegó a los Estados Unidos hace 27 años con muchos sueños, con muchas ilusiones, pero con los deseos de trabajar “todos los full time” para ahorrar dinero y regresar al Perú a hacer negocio.

“Ese era mi sueño, pero mi mamá que ya vivía muchos años en Boston me cambió el ‘chip’ diciéndome en lugar de hacer negocio en Perú porque no hacerlo en Boston”, anota Flores.

Allí surgió la idea de abrir Perú Travel como agencia de envío de dinero y encomiendas y de venta de pasajes no sólo al Perú sino a todo el mundo.

“Me siento agradecido de Dios y de este país que lo siento mío por abrirme las puertas para desarrollarme en el área del turismo y de viajar por todo el mundo”, anota.

En los 25 años que lleva trabajando con las distintas comunidades vendiendo pasajes, ofreciendo servicios de envíos de valores ha ganado “muchos amigos” con quienes ha compartido muchas experiencias como inmigrantes.

Cuando abrió Perú Travel la comunidad peruana recién estaba creciendo y muchos de ellos tenían que viajar a Nueva York para enviar sus encomiendas y dinero a sus familiares.

Camino a cumplir 26 años con la comunidad, Flores señala que su hermana que había estudiado turismo lo ayudó a crecer y lo obligó también a viajar a Houston para estudiar. Su señora madre fue también su mayor soporte.

Grandes desafíos

Flores recuerda que la crisis hipotecaria afectó a todo tipo de negocios, pero “logramos salir y mantenernos con el apoyo de la comunidad. El Internet y las redes sociales también nos hicieron mucho daño al punto que muchas agencias de viaje se vieron obligadas a cerrar sus puertas”.

“Nosotros tuvimos tiempos de bonanza, teníamos cuatro empleados, pero con la crisis hipotecaria tuvimos que  diversificarnos, hacer otras cosas, y la experiencia que hemos tenido ha sido muy grata porque siempre he tenido la percepción de que empecé con poco y me puedo mantener con poco”, anota.

Viajero mundialista

Fanático hasta los huesos del fútbol soccer, Flores señala que uno de sus sueños era ver a Perú en el Mundial de Rusia. “Tuve la suerte de estar allí y fue una excelente experiencia. Rusia es un país al que quiero volver. Aún estoy impresionado de su gente en la ciudad de Saransk, a 600 kilómetros de Moscú, que se contagió de nuestra alegría, de nuestra música en el partido de debut del Perú en el Mundial. Fue inolvidable. Los ahorros de 36 años de no ver a mi país en un mundial se quedaron con las rusas”, concluye Flores entre risas.

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