Según el Departamento de Inmigración, el número de menores migrantes no acompañados que buscó ingresar ilegalmente a Estados Unidos aumentó en 92% este año fiscal en relación con el anterior.
Cada día es mayor la incertidumbre, padres que pagan a “coyotes” para traer a sus hijos por la frontera ya resulta dinero perdido. Desde octubre del 2013 hasta mayo pasado, un total de 52,000 menores de edad han sido detenidos cuando intentaban cruzar la frontera con México, la mayoría de origen centroamericano. “La situación se está poniendo cada vez peor, ya no hay respeto ni con los niños”, según dicen activistas en Boston.
El presidente Barack Obama presentará al Congreso una propuesta para acelerar la deportación de los niños migrantes y pedirá dos mil millones para la repatriación de los niños centroamericanos que han cruzado la frontera solos.
El número de menores migrantes no acompañados que buscó ingresar ilegalmente a Estados Unidos aumentó en 92% este año fiscal en relación con el anterior, lo que llevó a la administración Obama a declararla como una “crisis humanitaria”.
Los detalles de la propuesta se conocerán una vez que los legisladores hayan regresado a Washington el 7 de julio, luego del receso por el Día de Independencia.
Según cifras oficiales, 35,000 menores sin acompañante adulto procedentes Honduras, El Salvador y Guatemala han llegado a Estados Unidos durante los últimos ocho meses.
En una reciente conferencia en la Casa del Estados, activistas de Centro Presente y otras organizaciones pro-inmigrantes se preguntaban ¿Cómo se están preparando las autoridades de inmigración para los 60.000 niños no acompañados que cruzarán la frontera este año? y ¿Por qué se están rebelando las ciudades contra las deportaciones que están pasando durante la administración Obama?
Obama ya había pedido a los padres de familia de países de Centroamérica a no enviar a sus hijos menores de edad de forma ilegal a Estados Unidos con la expectativa que podrán quedarse en el país y advirtió que éstos serán deportados.
Bajo una ley aprobada por el Congreso y promulgada por el entonces presidente George W. Bush en el 2008, los menores migrantes que no son mexicanos y viajan solos y son detenidos por la patrulla fronteriza, son objetos de un trato especial.
Los menores deben ser transferidos a un albergue en un plazo de 72 horas tras su detención, y de ser posible, puesto bajo la custodia de un familiar en espera de su comparecencia ante un juez de migración.
La crisis generada por el incremento en las detenciones de menores inmigrantes que viajan solos forzó al gobierno a abrir tres albergues temporales a donde estos menores son transferidos después de su procesamiento en instalaciones de la Patrulla Fronteriza
Se ha iniciado una campaña informativa para alertar a los padres salvadoreños, hondureños y guatemaltecos que quieran traer a sus hijos menores que serán deportados si llegan a territorio norteamericano sin una visa vigente. La campaña también explica los riesgos a los que se exponen los centroamericanos que para llegar a Estados Unidos atraviesan México.





