Punto de Vista: Inmigrantes Merecen Tarifa de Residentes

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6-articulistaMassachusetts ha sido el laboratorio americano para la experimentación e innovación por casi cuatro siglos.

Sin embargo en el 2014, nuestro compromiso del estado o mancomunidad hacia una progresiva política pública diseñada para ayudar a nuestros más vulnerables niños se ha dejado atrás.

17 estados, incluyendo Oklahoma, Kansas, Texas y Utah, no precisamente fuentes hostiles de políticas progresivas, han aprobado leyes o implementado políticas que permiten a inmigrantes indocumentados, quienes se han graduado de una escuela local, a recibir tarifas para universidades o colegios al mismo nivel de los residentes.

Hasta el gobernador de New Jersey, Chris Chistie recientemente firmó una ley de igualdad de tarifa para los estudiantes foráneos.

Entonces ¿Por qué Massachusetts se demora mientras que otros van hacia delante?

Los inmigrantes en la búsqueda de una tierra llena de oportunidades y una mejor calidad de vida se establecieron en Massachusetts, lugar donde nace la libertad en el nuevo mundo.

Pero recientemente, inmigrantes con un permiso federal para trabajar son elegibles para el “in-state tuition”, es decir la misma tarifa de los estudiantes residentes. Durante el 2012, el presidente Obama anunció la Acción Diferida, Dererred Action for Childhood Arrivals (DACA), programa federal que permite a inmigrantes que vinieron a los Estados Unidos de pequeños, menores de 16 años, de la mano con otros requerimientos para obtener una autorización de trabajo. Sin embargo, muchos estudiantes en Massachusetts permanecen no elegibles por las tarifas iguales, sin haber obtenido todavía un permiso federal para trabajar.

Una legislación pendiente que está en Beacon Hill puede cambiar esa situación. Este año los legisladores pueden continuar nuestra orgullosa historia de llevar a la delantera a América aprobando “Un acto a propósito de la equidad en costos de matrículas para graduados de la escuela en el estado, la ley patrocinada por el representante Denis Provost  y la senadora Linda Dorcena Forry. El proyecto de ley concede a inmigrantes sin documentos a tener acceso al  “in-state tuition”, requiriendo que vayan a la escuela durante 3 años en Massachusetts y que se gradúen de ella, pagando lo mismo que los residentes.

Este proyecto de ley es una ganancia para todas nuestra escuelas,  estudiantes, familias y nuestra economía. Insto a mis colegas en la legislatura para que la traigan a voto y la aprueben sin ninguna demora.

Pocas personas sin documentos pueden solventarse para pagar las tarifas como estudiantes extranjeros. Ofreciéndoles el “in-state tuition” se proveerá a nuestras 29 escuelas profesionales y universidades con cerca de $2 millones en nuevos ingresos durante el primer año, de acuerdo al Massachusetts Taxpayers Foundation. Para el cuarto año, el ingreso aumentará entre 6 y 7 millones.

Debido a que el número de estudiantes que se matriculan es de menos de mil, las escuelas no van a incurrir en altos costos y en su lugar van a sacar provecho de esta póliza.

Necesitamos del talento, la innovación e imaginación de gente joven que se quede en Massachusetts. No podemos perder una persona motivada y perder la contribución que él o ella hagan a nuestra rápida y cambiante economía innovadora.

Pasar esta legislación no sólo es una pregunta de economía y política. Fundamentalmente, es una pregunta sobre qué tipo de sociedad es en la que queremos vivir.

¿Seremos un estado que da a todos sus hijos que trabajan duro y se acogen a las reglas, independientemente de donde vengan y como lucen, los recursos que ellos necesitan para crear un futuro brillante?

Es tiempo de tener como ingredientes centrales la imparcialidad y la lógica en nuestra política estatal de inmigración cuando nuestra política nacional, paralizada por años por el sesgado estancamiento de Washington, es ilógica y desigual.

Es tiempo de igualar el campo de juego para la clase trabajadora de inmigrantes, quienes crecieron con una inquebrantable  creencia en el sueño americano –la idea de que el logro educativo se traslade a nuestra creciente economía- sin embargo ese sueño colapsa luego del grado 12 con el desmoralizante precio de la educación de escuelas profesionales.

Es tiempo de honrar los principios del viejo siglo de oportunidades para construir este país, principio que habla de que si usted trabaja duro para levantar una familia y educar a sus hijos, ellos pueden construir una mejor vida debido a sus sacrificios.

Los hijos de inmigrantes que crecieron con una inquebrantable devoción a este estado y a este país no están pidiendo mucho. Ellos simplemente quieren un cambio para poder ir a la escuela y construir una carrera.

¿Quiénes somos nosotros, como oficiales electos, para interponernos en su camino?

Washington puede estar averiado, pero nunca ha detenido a Massachusetts en llevar las riendas del camino.

Entonces no juguemos a políticas con nuestros niños y su futuro. Permitamos a los juiciosos estudiantes de escuela que vienen de otros países la oportunidad de ir a la universidad.

Steve Grossman es el tesorero del estado de Massachusetts y un candidato demócrata para gobernador.

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