Boston – Cultivar café como tradición familiar. Tener que abandonar Nicaragua porque el país estaba en guerra y tenía un gobierno comunista que incautaba las propiedades privadas. Los padres preferían enviar a sus hijos como asilados a otro país para que no sean reclutados y adoctrinados. Ésta es la historia de Miriam Morales, una nicaragüense que junto a su esposo han trabajado hombro a hombro para salir a flote y ser hoy, pequeños, pero prósperos empresarios cafeteros.
Miriam llegó, con dos de sus tres hermanos a Miami, Estados Unidos siendo una niña de 13 años, allí creció con una tía; pero alejada de sus padres, estudió y se hizo adulta. Confiesa que salir de Nicaragua fue muy difícil porque tenía su mundo construido allá y de un momento a otro todo cambió. “Un día mi papá me dijo te vas mañana, no me pude despedir de nadie, no regresé a mi país sino 18 años después”.
El gobierno les incautó la finca, ubicada en Jinotega, Nicaragua, a 1200 metros de altura donde cultivaban café. Comenzando de nuevo, seis años más tarde sus padres volvieron a comprar la hacienda, al gobierno de turno, totalmente destruida. Ellos, junto con el menor de sus hijos, también tuvieron que huir de la guerra e ir a vivir como asilados a Costa Rica.
Llegada a Boston

Miriam vive en Boston desde 1987, vino para estudiar Ingeniería Industrial en Northeastern University, lugar donde conoció a su esposo el puertorriqueño Héctor Morales; se enamoraron, se casaron; procrearon dos hijos, Héctor y Mónica, e hicieron de Boston su hogar.
Recuerda que, en el 2011, luego de que su papá sufriera un grave accidente, decidió involucrase más en el negocio familiar y trajo a Estados Unidos el primer contenedor de café. “38 mil libras que no sabíamos a quién vender, pero empezamos a tocar puertas, a llamar por teléfono y comenzamos a vender de bolsa en bolsa”.
El café originalmente era tostado por otras empresas estadounidenses. Pero, al poco tiempo el deseo de seguir creciendo no se detuvo, decidieron tostar el café ellos mismos para venderlo y distribuirlo en los mercados locales, en ferias y exposiciones.
“Se abren la puertas”
Impulsados por el ímpetu de hacer conocer aún más sus raíces latinas y ayudar a su comunidad, abrieron en el 2015 la primera cafetería Recreo Coffee and Roasterie, en West Roxbury. “Aunque es un nombre en español queremos mantenerlo para honrar a los padres de Miriam y hacerle honor a esos 50 años de cultivar café”, expresó Héctor Morales, esposo de Miriam.
Sucursal

En enero de este año abrieron una cafetería en el City Hall de Boston, previo a eso compitieron con 30 contratistas en una licitación pública, pero al final fueron elegidos, el esfuerzo dio sus frutos y Recreo Coffee tiene su lugar especial en la casa municipal de Boston. Todo el café que utilizan en las dos cafeterías viene directamente desde su finca El Recreo en Nicaragua.
Pero la real motivación no es sólo monetaria, sino de servicio comunitario. La finca El Recreo en Nicaragua, el tercer país más pobre de América Latina y el Caribe, tiene una escuela para niños, otra para adultos y una clínica. “De lo que vendemos aquí, apoyamos económicamente para solventar los gastos, pagamos además las maestras, el bus que transporta a los niños y la enfermera, ayudar a mi gente me apasiona”, comenta Miriam al resaltar que cuando un cliente compra un café “está haciendo la diferencia”.
El Recreo en Nicaragua tiene 200 trabajadores, 40 familias que viven dentro de la finca y 80 niños que estudian mientras sus madres trabajan. “Mi mamá tiene una regla, si trabajas en El Recreo, tus niños tienen que ir a la escuela”, resalta orgullosa la labor social que cumplen sus progenitores, en un país golpeado por la pobreza.
“La comunidad de West Roxbury y Boston nos ha acogido muy bien en estos dos años y medio, nos apoyan y entienden que somos un negocio familiar”, manifiesta Miriam.
Testimonios

Dos de las clientas de la cafetería son de nacionalidad americana y dicen “estar muy a gusto con los productos que venden y el propósito que tienen”.
Carole Brown, en el verano, consume Iced Coffee y en el invierno café caliente americano, mientras que Arleen Thompson es asidua consumidora de los ‘scones’. Ambas coinciden que les gusta el lugar por ser muy acogedor y principalmente porque es un negocio de familia.
“Estados Unidos te da muchas oportunidades, debes buscarlas y ganarlas con trabajo, toma tiempo y mucho esfuerzo, pero puedes alcanzar tus metas”, sostiene Miriam, quien de la mano de su compañero de vida y aventuras ha conquistado el éxito. Fueron ministros de su iglesia por 20 años, dirigían un grupo hispano, daban consejerías matrimoniales y hablaban con los adolescentes. Héctor predicaba el evangelio y Miriam siempre allí con él, disfrutando juntos del aroma y sabor de su café.
¿Dónde?
Recreo Coffee
Lunes a viernes 7am-5pm.
Sábados 8am-4pm.
Domingos 8m-2pm.
1876 Centre St.
West Roxbury.
Info:617-553-2379





