
Isabel López a quien muchos identifican como “Isabel Original Internacional” por su revista y por sus reinados de belleza en Boston, cuenta que no estaba preparada para la muerte de su padre, Alberto López, quien falleció la noche que le iban a cantar.
Aún el dolor le toca el alma, le oprime el corazón y se cubre el rostro para no verla llorar, la muerte de su padre Alberto López le trae a diario muchos recuerdos. Aunque, según dice, no estaba preparada para su muerte, “ya venía respirando tu partida… me partiste el alma cuando expiraste entre mis brazos regalándome tu último suspiro”, expresa Isabel López a quien muchos identifican como “Isabel Original Internacional” por su revista que da la vuelta al mundo y por sus largos años de trabajo como diseñadora de moda y como directora y fundadora de “Miss Colombia Nueva Inglaterra”.
Se fue “el Rey, el pacito” como Isabel solía decirle a su padre Alberto, quien falleció la noche del 31 de enero cuando la familia se preparaba para cantarle “Feliz Cumpleaños” porque don Alberto López, nacido en Sevilla, España, iba a cumplir el primero de febrero 79 años de edad. Se fue dejando una gran lección de vida como padre, amigo y como gran ser humano.
“Nuestro padre como cualquier ser humano estuvo muy lejos de ser perfecto, pero su esencia de hombre trabajador, generoso, responsable, respetuoso, y caballero de corazón lo hicieron grande. Pacito con tu partida sembraste muchas más razones de fe y reuniste a tus hijos una vez más para celebrar con dolor y gloria tu último cumpleaños”, apunta Isabel.
Alberto López salió muy joven de Sevilla para vivir muchos años entre Venezuela y Colombia hasta emigrar a los Estados Unidos, específicamente a Boston, en el año 94, para seguir abriéndose paso con su familia.
“Mi padre era un hombre noble, honesto, coqueto y elegante como un rey”, rememora Isabel. Cada día dice recordar a su “pacito” entre llantos y risas y en el pasado Día de San Valentín escribió en las redes sociales “hoy te extrañé más que ayer y mi madre te lloró como nunca por todos esos años de “Valentine’s Day” vividos por siempre juntos. Feliz día PA., cómo te extraño”.
Isabel López habla con mucho amor de su “pacito” a quien vio morir en sus brazos faltando tres horas para celebrar su cumpleaños. “Todo fue tan rápido que nos llenó de dolor”, dice. Su señora madre y sus cinco hermanos estaban junto a su padre que, según anota, vivió “muy agradecido de América, de su nuevo país porque se hizo ciudadano norteamericano. Aquí he vivido los años más felices de mi vida”, le alcanzó a decir.
“Se fue dejándome los más gratos recuerdos” rememora Isabel, apuntando que siempre buscó el apoyo de su padre y en los últimos años se dedicó a trabajar a tiempo completo en sus negocios. “Era mi brazo derecho, siempre cuidándome y aprendiendo cada día de sus años de vida porque siempre nos inculcó la decencia, la humildad y el respeto a los demás, sin importar su condición. Nunca tuvo una palabra mala para nadie, todo el mundo lo quería”.
Don Alberto deja a su esposa y a sus seis hijos, Patricia, Julio, Alfredo, Isabel, William y Margarita, además de muchos nietos. Que Dios te tenga en su gloria.





